21 de enero 2014 - 00:00

Frenó Teherán su plan nuclear

Teherán, Washington y Bruselas - Irán suspendió ayer la producción de uranio altamente enriquecido en cumplimiento del acuerdo nuclear alcanzado en Ginebra en noviembre, paso que fue seguido del anuncio de Estados Unidos y la Unión Europea de que van a aliviar algunas de las sanciones económicas que pesan sobre ese país.

Con la entrada en vigor del histórico acuerdo firmado entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., Rusia, China, Francia y el Reino Unido) más Alemania, se abrió así un período de seis meses para llegar a un compromiso definitivo que podría poner fin a más de una década de crisis atómica.

Según confirmó la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Irán empezó a disolver sus reservas de uranio altamente enriquecido al 20%, suspendió su procesamiento por encima del 5% en las plantas de Natanz y Fordo y congeló la construcción del reactor de agua pesada en Arak, capaz de producir plutonio.

Asimismo, canceló cualquier experimento nuclear en Natanz y Arak y se comprometió a permitir más inspecciones por parte de la agencia nuclear de la ONU, cuyos inspectores llegaron el pasado sábado al país.

Poco después de recibir la confirmación de la AIEA, los ministros de Relaciones Exteriores de la UE, reunidos en Bruselas, decidieron levantar algunas de las sanciones económicas impuestas a Irán. En concreto, dejaron sin efecto la prohibición al país de transportar su petróleo, la de comerciar con oro y metales preciosos, las restricciones a los productos petroquímicos y el veto a las transacciones financieras con bancos iraníes no autorizados previamente.

Asimismo, las seis potencias diplomáticas levantarán durante seis meses una parte de las sanciones económicas equivalente a 7.000 millones de dólares (más de 5.000 millones de euros).

La parte más importante de las sanciones, que por el momento se mantiene, privará sin embargo a Irán de 30.000 millones de dólares procedentes del petróleo durante los seis meses, mientras que la mayoría de los activos iraníes en el extranjero (unos 100.000 millones de dólares) seguirán congelados.

Para poder acceder a estos fondos y para que puedan levantarse todas las sanciones, Teherán tendrá que aceptar restricciones más importantes y permanentes de sus actividades nucleares. Según expertos, se le exigirá en nuevas negociaciones una reducción del número de centrifugadoras en uso (en las que se enriquece el uranio) de las actuales 19.000 a 3.000 o 4.000, lo que alejaría a la República Islámica del objetivo de refinar uranio al 90% necesario para una bomba atómica.

La UE mantendrá también otras medidas restrictivas como el embargo de armas o las listas de personas y entidades a las que se les han congelado sus bienes y se les prohíbe viajar al bloque.

"Hoy hemos decidido comenzar la implementación de la fase de seis meses de medidas iniciales de construcción de confianza con el objetivo de hacer frente a las preocupaciones internacionales sobre las actividades nucleares de Irán", dijo en un comunicado la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton.

Por su parte, EE.UU. aprobó iniciar un "modesto alivio" de las sanciones, confirmó aunque el secretario de Estado, John Kerry.

Según el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, Estados Unidos "sigue comprometido con el uso de una diplomacia fuerte y disciplinada para alcanzar una solución pacífica (definitiva) que evite que Irán obtenga un arma nuclear".

Agencias EFE, AFP, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero

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