El Gobierno se dispone a redoblar la alerta a los efectivos de la Fuerza Aérea Argentina desplegados en el NOA y NEA frente al próximo arribo del Papa a Paraguay. Esa fuerza mantiene un despliegue de aeronaves y radares de defensa en el marco del Plan Escudo del Norte, cuya principal responsabilidad es la vigilancia y el control del espacio aéreo en la amplia frontera lindante con Paraguay, Bolivia y Brasil.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El papa Francisco llegará a Paraguay el próximo viernes, después de una gira por Ecuador y Bolivia. El último tramo del vuelo de la máquina que lleva a Francisco será monitoreado por la Fuerza Aérea Argentina.
La aproximación final de las aeronaves en procura del aeropuerto internacional Silvio Pettirosi de Asunción, Paraguay, se hace a través de un pequeño sector del espacio aéreo argentino, sobre la provincia de Formosa. Convenios bilaterales establecen que la responsabilidad del control de tránsito de las aeronaves internacionales (en vuelo hacia y desde Asunción) es de las autoridades aeronáuticas paraguayas, aunque la maniobra de aproximación implique el sobrevolar el espacio aéreo de soberanía argentina.
La relevancia del pasajero del Airbus A 330 de Alitalia, máxima autoridad de la Santa Sede, movilizó al flamante comandante operacional de las Fuerzas Armadas, general Hugo Bossert -asumió en reemplazo de Ricardo Cundom, actual titular del Ejército-; al comandante aeroespacial del Estado Mayor Conjunto, brigadier mayor Alejandro Moresi; al director general de Sensores Radar, brigadier Guillermo Saravia; y al director general de Inteligencia, brigadier Carlos Rinaldi. Se reforzaron las medidas y disposiciones (Reglas de Empeñamiento) de prevención de vuelos ilegales (Tránsito Aéreo Irregular, TAI en la jerga del control militar). La seguridad del Papa es un dato de evaluación permanente por parte de los organismos de inteligencia a partir de las amenazas contra el Santo Padre que lanzaron los terroristas del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS).
En el marco del Operativo Fortín II del Estado Mayor Conjunto, contribuyente al Plan de Seguridad Escudo del Norte, la Fuerza Aérea opera el sistema de radares de defensa aérea ubicados en el norte del país y se prevé el despliegue de aviones interceptores, Pampa, Mirage, Pucará y Skyhawk en turnos rotatorios, en el aeropuerto de Santiago del Estero.
El dispositivo de vigilancia contaría con un radar tridimensional nuevo que desarrolló y fabricó el INVAP, cuya ubicación no se dio a conocer por razones de seguridad. El radar, que tiene un alcance de 400 kilómetros, forma parte de un plan de producción de siete equipos y permitirán cubrir la frontera norte en toda su extensión.
Es probable que se utilice el que está en funcionamiento en General Mosconi, departamento de General San Martín, Salta. Disponer de aviones interceptores no será tarea fácil; la estrechez de presupuesto limita el despliegue y hay escuadrillas cuyos aparatos están al borde de la inacción por su obsolescencia: el caso del Mirage. Se prevé aumentar el apresto a las máquinas IA-58 Pucará basadas en Reconquista, Santa Fe.
Del lado paraguayo, la fuerza aérea guaraní vigilará el vuelo papal con aeronaves Tucano idénticas a la que se accidentó en Córdoba la semana pasada. Con los mismos años de servicio, más de 30 de operación continua, los Tucano claman por una renovación.
El próximo viernes 10 de julio, el espacio aéreo en derredor del aeropuerto internacional Silvio Pettirossi de Asunción permanecerá restringido al vuelo entre las 14.20 y 16.20, según informó el administrador paraguayo Rubén Aguilar a sus pares de la Argentina. La misma medida de no vuelo se establecerá el domingo 12 de julio desde las 9 hasta las 12 durante la misa central en el parque Ñu Guasu, próximo a la base de la fuerza aérea paraguaya, evento al que concurrirá Cristina de Kirchner por invitación del mandatario Horacio Cartes. El esquema de control criollo estará vigente ese día y se prolongará hasta las 19, cuando parta hacia Roma el Airbus de Alitalia.