17 de agosto 2012 - 00:00

Furia de republicanos: Joe Biden los vinculó con el esclavismo

Washington - La Casa Blanca reafirmó ayer su respaldo al vicepresidente, Joseph Biden, en medio de peticiones de líderes conservadores de que sea reemplazado después de que dijera en un mitin con afroamericanos que las políticas republicanas pondrían «cadenas» a los estadounidenses.

El candidato republicano a la presidencia (Mitt) Romney dijo que, en sus primeros cien días, permitirá que los grandes bancos escriban de nuevo sus propias reglas, y que le sacará las cadenas a Wall Street. «Les van a poner a todos ustedes cadenas en los pies», dijo Biden el martes en Virginia en un mitin con cientos de afroamericanos.

La frase provocó un gran revuelo político por sus connotaciones sobre la esclavitud.


Destacados líderes republicanos, como el excandidato presidencial John McCain, criticaron las palabras de Biden, especialmente tras ser pronunciadas en un estado sureño como Virginia, que luchó en la guerra civil de EE.UU. para mantener la esclavitud, y pidieron su sustitución.

McCain dijo que sería «inteligente» por parte del presidente Barack Obama reemplazar a Biden por la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, una propuesta envenenada a la que se sumó la exgobernadora de Alaska Sarah Palin.

No obstante, los demócratas refirmaron su confianza en Biden, que repite como «número dos» de Obama para los comicios presidenciales del 6 de noviembre, en los que el mandatario buscará la reelección.

«Sí, eso ya fue establecido hace mucho tiempo», indicó el portavoz presidencial, Jay Carney, ayer en su rueda de prensa diaria ante las preguntas de los periodistas sobre si Biden se mantiene como «número dos» de Obama.

Carney calificó la polémica como una maniobra de «distracción» de los republicanos, ya que no quieren hablar de la reforma del sistema financiero porque saben que «perdieron» el debate ante la opinión pública.

El propio Obama salió en defensa de Biden al señalar que la frase no tenía otra connotación que defender la reforma de Wall Street, que puso en marcha su administración para evitar los «abusos y excesos» que provocó la crisis financiera de 2009 y reiteró su confianza en Biden.

Sin embargo, los ataques republicanos no bajaron el tono.

Entre los más agresivos estuvo el del exalcalde de Nueva York Rudolph Giulani, quien dijo que Biden no es «muy brillante» y puso en duda su «capacidad mental» para dirigir el país.

Desesperación

Por otro lado, Paul Ryan, compañero de fórmula del candidato republicano, cuya designación el pasado fin de semana inyectó dinamismo a la campaña de Romney, se refirió a la polémica al señalar que se trata de comentarios que aparecen «cuando estás desesperado en campaña».

Sin embargo, desde las filas demócratas también se cuestionó lo apropiado de las palabras de Biden.

El reverendo afroamericano Jesse Jackson, conocido líder de los derechos civiles, subrayó que el comentario de Biden debe ser «encarado francamente como retórica exagerada que no ayuda y que es una distracción del mensaje del presidente Barack Obama».

Por su parte, el foco de la controversia, el propio Biden, no mostró indicios de arrepentimiento.

«Sé que a veces soy criticado por decir exactamente lo que quiero decir. Eso no va a cambiar», afirmó ayer en un acto electoral en Virginia.

Agencia EFE y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario