En una pronta respuesta a la noticia, Netanyahu envió un comunicado en el que aseguró que "Israel no está obligado por este acuerdo porque Irán sigue buscando nuestra destrucción. Siempre nos defenderemos". "El mundo es un lugar mucho más peligroso hoy de cuanto lo era ayer. Este acuerdo es un error de alcance histórico", agregó.
"El mundo libre dio legitimidad a la vía del terrorismo", se lamentó el ministro de Defensa, Moshé Yaalón, y aseguró que su país "sabrá defenderse por sí mismo" de las amenazas que el pacto implique.
Así como sucedió en marzo pasado, cuando Netanyahu dio un discurso en el Congreso pese al repudio del propio Barack Obama a semanas de que concluyera la primera fase de las negociaciones entre las potencias e Irán, los analistas estiman que el Gobierno israelí apelará a los legisladores para conseguir su objetivo.
El Congreso estadounidense, controlado por el Partido Republicano, no tiene que aprobar el acuerdo alcanzado sobre el programa nuclear iraní, pero sí puede bloquear su aplicación. Las sanciones estadounidenses contra Irán han sido tradicionalmente aprobadas por unanimidad por los representantes, pero su levantamiento divide profundamente al Congreso. Los adversarios de Obama tienen una mayoría histórica en las dos cámaras del Congreso, y muchos consideran que el presidente, obsesionado por su lugar en la historia, "recompensó a los ayatolás aceptando levantar el complejo sistema de sanciones sin obtener el desmantelamiento de la estructura nuclear iraní.
Los congresistas prometieron estudiar las 109 páginas del documento durante las audiencias que comenzarán este mes. Si concluyen que el acuerdo es malo, su objetivo será votar en septiembre, tras las vacaciones de agosto, una resolución que prohíba a Obama levantar sanciones. En tal caso, el presidente ya anticipó que recurrirá a un veto, que sólo podrá ser eliminado con una mayoría de dos tercios, para lo que sería necesario el apoyo demócrata.
| Agencias AFP, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero |

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