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Giancarlo Esposito celebra los 10 años de “Breaking Bad”
El actor de “Better call Saul” se refirió además a la situación de los jóvenes indocumentados en la era Trump y opinó sobre el escándalo Kevin Spacey.
Gus Fring. Su impasible narcotraficante tan impecablemente vestido como implacable a la hora de lograr sus objetivos estará de vuelta en septiembre en la cuarta temporada de “Better call Saul”.
La película, la tercera y última entrega de esta saga basada en las novelas distópicas de James Dashner, cuenta cómo el joven héroe protagonista, (Dylan O'Brien), se embarca en una misión cuyo objetivo es encontrar la cura a una plaga conocida como "el destello", que convierte a las personas en caníbales.
El estreno del film se retrasó un año por un accidente de O'Brien mientras rodaba una escena peligrosa.
"Dylan estaba empeñado en hacerla él mismo, sin ayuda de un doble. Por desgracia, salió mal. Estaba destrozado mental y físicamente. Lo importante es que se recuperó y no tiene secuelas. Habría sido horrible si llegara a pasar algo más grave", indicó Esposito.
El actor encarna en la película a Jorge, un excepcional piloto que ayuda a Thomas y sus compañeros a entrar en la única ciudad no expuesta al virus, donde tiene su sede una organización que sacrifica a jóvenes inmunes con la intención de hallar una cura para la enfermedad.
"Una de las razones por las que hice estas películas es porque mi tercera hija leyó los libros y le encantan. En la historia, puse mucho de mí como padre. Es alguien que escucha a esos jóvenes y les hace saber que su voz es importante. Eso es ser padre", comentó Esposito.
El actor ve muchos paralelismos entre la ficción del film y la realidad de EE.UU., especialmente por la situación de jóvenes indocumentados ante el fin del programa DACA, que los protegía de la deportación.
"El presidente de EE.UU. Donald Trump no se da cuenta de que esos jóvenes son parte del tejido del país y que casi ninguno supone una amenaza a la sociedad. Echarlos a todos es horrible, un acto que atenta contra los derechos humanos y contra la libertad. Este país se solía regir por esa palabra: libertad", manifestó.
"Me gusta esta historia porque recuerda a la gente la importancia de no dejar a nadie atrás y de permitir que cada persona demuestre su valía", señaló.
Esposito, hijo de padre italiano y madre afroamericana, nacido en Dinamarca y criado en Nueva York, es producto de ese crisol de culturas que es EE.UU., pero lamenta que el discurso del odio y del racismo se haya normalizado en la actualidad.
"La gente necesita sentirse segura, y para ello, los políticos buscan a quien echar la culpa de los males de la sociedad. Eso lleva a la marginalización de ciertos grupos, a quienes algunos ven como el enemigo", lamentó el actor, que también habló sobre el escándalo de acosos sexuales que ha tenido como protagonista en los últimos meses a Kevin Spacey, su compañero en "Los sospechosos de siempre". "Amo y respeto a Kevin. Es un enorme actor y es una pena lo que está ocurriendo, pero tenemos que asumir las consecuencias de nuestros actos. Es parte de lo que nos hace humanos", concluyó.

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