Londres (EFE) - El Gobierno británico conminó a la BBC a dejar de pagar sumas astronómicas a sus conductores estrella, si no quiere ver recortados los 3.400 millones de libras (4.318 millones de euros) de financiación pública anual, informó ayer «The Sunday Times».
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Esa advertencia es consecuencia del reciente escándalo protagonizado por dos de los presentadores mejor pagados, que le hicieron una broma sexual de mal gusto al veterano Andrew Sachs, de 78 años, quien en los 70 encarnó a un camarero español llamado Manuel en la serie «Fawlty Towers», una de las comedias de más éxito en la historia de la emisora. Jonathan Ross, el presentador más popular y mejor pagado del canal público (cobra al año el equivalente de unos 7.2 millones de euros), y su colega Russell Brand, llamaron por teléfono al actor y dejaron en el contestador automático un mensaje en el que le decían que el segundo se había acostado con su nieta.
La «Radio 2» de la BBC emitió la grabación de esa llamada en un programa de los sábados de Brand, lo que suscitó numerosas protestas de los oyentes, que pagan un canon anual por los servicios de esa entidad pública (177 euros aproximadamente).
Tras una advertencia del ministro de Cultura, Andy Burnham, Brand tuvo que dejar la BBC y Ross fue suspendido de empleo y sueldo por tres meses.
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