15 de julio 2015 - 00:00

Hacia una nueva era: Irán limita su plan nuclear y logra el fin de las sanciones

De izq. a der.: los cancilleres de China, Wang Yi; Francia, Laurent Fabius; Alemania, Walter Steinmeier; la Unión Europea, Federica Mogherini; Irán, Mohamed Zarif; el líder de la Organización de Energía Atómica iraní, Alí Akbar Salehi; los cancilleres de Rusia, Serguéi Lavrov; Reino Unido, Philip Hammond, y el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el secretario de Energía de EE.UU. posan en Viena tras dos semanas de negociaciones ininterrumpidas.
De izq. a der.: los cancilleres de China, Wang Yi; Francia, Laurent Fabius; Alemania, Walter Steinmeier; la Unión Europea, Federica Mogherini; Irán, Mohamed Zarif; el líder de la Organización de Energía Atómica iraní, Alí Akbar Salehi; los cancilleres de Rusia, Serguéi Lavrov; Reino Unido, Philip Hammond, y el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el secretario de Energía de EE.UU. posan en Viena tras dos semanas de negociaciones ininterrumpidas.
  Viena, Teherán y Washington - Después de casi dos años de negociaciones, Irán y el Grupo 5+1 (EE.UU., Rusia, China, Reino Unido y Francia, más Alemania) alcanzaron ayer en Viena un acuerdo para limitar el programa nuclear iraní de modo que sólo tenga fines civiles, a cambio de levantar las sanciones que estrangulan la economía de ese país.

En virtud del acuerdo, las sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas serían levantadas a cambio de que Irán acepte reducciones de largo plazo de su programa nuclear, que Occidente sospechaba tenía como objetivo crear una bomba atómica.

El acuerdo es una gran victoria tanto para el presidente Barack Obama, que prometió tender lazos con enemigos históricos, como para su par iraní, Hasán Rohaní, un líder pragmático elegido hace dos años bajo la promesa de reducir el aislamiento diplomático del país de casi 80 millones de habitantes.

Sin embargo, ambos enfrentan el escepticismo de poderosos políticos de línea dura en casa tras décadas de enemistad entre países que se referían uno al otro como "el gran Satán" y un miembro del "eje del mal".

Rohaní rápidamente presentó el acuerdo como un paso hacia un objetivo mayor de cooperación internacional. "Estas negociaciones nunca podrían haber terminado con una solución de ganadores y perdedores. Queríamos que todas las partes fueran vencedoras", subrayó Rohaní. Para el mandatario, la polémica nuclear fue exagerada hasta generar una fobia contra Irán. "Se nos atribuyó que fabricábamos armas de destrucción masiva. A ambas cosas las refutamos con la negociación".

Para Obama, la diplomacia con Irán se ubica al nivel de la normalización de las relaciones con Cuba como hitos en un legado de reconciliación con enemigos que atormentaron a sus antecesores durante décadas. "La historia muestra que Estados Unidos debe liderar no sólo con su poderío, sino con principios", dijo Obama en un discurso por televisión. "El anuncio de hoy marca un nuevo capítulo en nuestra búsqueda de un mundo más seguro y más y más esperanzador", agregó. Ahora el Capitolio tiene 60 días para revisar el acuerdo y si vota por desaprobarlo, Obama puede vetar ese rechazo (ver nota aparte).

En línea con la postura del Partido Republicano, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó el acercamiento como "un error de proporciones históricas". "Irán obtendrá una lotería, una bonanza en dinero de cientos de miles de millones de dólares, que le permitirán seguir con su agresión y el terror en la región y en el mundo", sostuvo. Horas después de sus palabras, la Casa Blanca reveló que Obama telefoneó a Netanyahu y le reiteró la lealtad norteamericana para con Israel.

Es un acuerdo "histórico", coincidieron en destacar la representante de política exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, y el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif. "Ésta es una señal de esperanza para todo el mundo", señaló Mogherini, que presidió el grupo 5+1.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que también defendió ante todas las críticas lo pactado, aseguró que aunque las sanciones jamás estuvieron dirigidas contra los iraníes sí admitió que afectaron a la población.

Kerry instó a Irán a cumplir con lo firmado para que se puedan ir retirando paulatinamente las sanciones. "La confianza no llega de la noche a la mañana. Se necesita tiempo para conseguirla", dijo. "No nos hacemos la ilusión de que el trabajo ha terminado", agregó el secretario de Estado, que añadió que se inicia una fase que es igual de crítica y es la de la aplicación del acuerdo. Tanto Kerry como Rohaní dejaron en claro que el consenso logrado en Viena no logró aún eliminar las tensiones y la desconfianza entre ambos países, que rompieron relaciones tras la Revolución Islámica de 1979.

El acuerdo de Viena, que será enviado ahora al Consejo de Seguridad de la ONU, contempla que Irán reduzca la cantidad de centrifugadoras para enriquecer uranio de 19.000 a 6.100 y baje la cantidad de uranio enriquecido de los actuales 12.000 a 300 kilos. Además prevé estrictos y extensos controles de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). Como contrapartida se levantarán los embargos petroleros de EE.UU. y la UE contra Irán, así como las limitaciones a las transacciones bancarias para fin de año. Los embargos a la exportación y la importación de armas seguirán vigentes por varios años más.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA,


y Ámbito Financiero

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