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Hollande controlará el Parlamento: podrá resistir mejor a la izquierda y a Merkel

Un hito destacable de la jornada fue el ingreso del partido de extrema derecha Frente Nacional al Parlamento por vez primera desde su salida en 1997, con dos diputados electos, entre ellos Marion Maréchal-Le Pen, nieta del fundador de la formación.
Según los últimos cómputos divulgados en los primeros minutos de hoy, el PS y sus socios, el Movimiento Republicano y Ciudadano y el Partido Radical de Izquierda, obtuvieron 315 de los 577 escaños, es decir mucho más allá del umbral de la mayoría absoluta (289).
La conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), del expresidente Nicolas Sarkozy, y sus aliados del Nuevo Centro y el Partido Radical Valoisien, mayoritarios en la Asamblea Nacional saliente, cosechaban aproximadamente 226 escaños (ver gráfico). Los comicios registraron una abstención récord del 44,3%.
De confirmarse las cifras, el Partido Socialista podrá aplicar su política sin necesidad de contar con el apoyo de los ecologistas, con quienes tiene un acuerdo de Gobierno, ni con el Frente de Izquierda, que incluye a exsocialistas, anticapitalistas y comunistas y mantiene, como es previsible, propuestas totalmente contrarias al ajuste que, según muchos coinciden, el Gobierno de Hollande implementará tarde o temprano.
Un mes y medio después de haber derrotado a Sarkozy en la presidencial, Hollande logró la mayoría amplia que había pedido a los franceses para aplicar sus promesas electorales.
«Lo importante es lograr una mayoría clara, coherente y fuerte para aplicar el proyecto presidencial», declaró ayer el primer ministro Jean-Marc Ayrault después de haber votado. Los franceses «eligieron la coherencia», dijo, y señaló que el trabajo que espera al Gobierno es «tremendo» y que «nada será fácil».
El mandatario se aseguró el respaldo parlamentario para avanzar hacia la unión fiscal de la zona euro que demanda Berlín como condición para acceder a un pacto de crecimiento y reformas tendientes a mejorar la estabilidad financiera. «Es una mayoría mucho más amplia que la esperada», estimó Mariette Sineau, analista política del instituto Cevipof. «Sólo puede reforzar la posición de Hollande internacionalmente en lugar de tener una mayoría débil y ser rehén de los Verdes y del Frente de Izquierda», agregó.
Hollande, que hoy participará en el encuentro del G-20 en México, también se propone una unión bancaria continental que le dé al Banco Central Europeo poder para vigilar a los bancos internacionales, con una garantía de depósitos conjuntos y un fondo que le permita asegurar que el colapso de una entidad afecte primero a los accionistas que a los contribuyentes. La victoria de la izquierda en estas elecciones «nos honra y nos obliga», declaró la primera secretaria del PS, Martine Aubry, al canal France 2. «Los franceses ampliaron su petición de cambio», estimó.
El ministro de Economía, Pierre Moscovici, electo diputado en estos comicios, afirmó tras anunciarse los resultados que Francia «respetará sus compromisos de saneamiento de las finanzas públicas sin aplicar políticas de austeridad».
El PS sólo había tenido la mayoría absoluta una vez desde la instauración de la V República en Francia, luego de la victoria presidencial de François Mitterrand en 1981.
Por su parte, el Frente Nacional, que logró tanto durante la campaña por la presidencial como por las legislativas imponer sus temas, entra al Parlamento por primera vez desde 1997, cuando obtuvo un solo escaño, aunque la elección de ese diputado fue anulada unos meses después. En las legislativas de 1986, gracias a la proporcionalidad, había conseguido 35 diputados. No obstante, su dirigente, Marine Le Pen, fue derrotada por el candidato socialista Philippe Kemel en su circunscripción del norte por 50,1% a 49,9%.
Agencias AFP, DPA, ANSA y EFE,
y Ámbito Financiero


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