Humala se esforzó en mostrar moderación en debate por TV

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Lima - El nacionalista Ollanta Humala y Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, fueron el centro de los ataques de sus adversarios en el debate que mantuvieron el domingo a la noche los cinco principales candidatos para las elecciones del domingo, para las que las encuestas adjudican al primero una leve ventaja que, con todo, no le permitiría evitar un balotaje.

Durante el encuentro, algunos de los postulantes pusieron de manifiesto sus preferencias por el modelo económico aplicado en los últimos años, y otros apostaron por uno más social, algo considerado arriesgado por sus detractores.

Además de Humala (del partido Gana Perú) y Fujimori (Fuerza 2011) participaron el expresidente Alejandro Toledo (Perú Posible), Luis Castañeda (Solidaridad Nacional) y Pedro Pablo Kucynski (Alianza por el Gran Cambio). Estos tres últimos coincidieron en defender el actual modelo económico como la única vía posible para el desarrollo del país.

Toledo se mostró incisivo en la búsqueda de recuperar la intención de voto que ha perdido en las últimas semanas; Humala trató de mostrar una imagen conciliadora y Fujimori buscó afianzar la fidelidad de sus votantes recordando las bondades del Gobierno de su padre.

Kucynski, un tanto dubitativo, se centró en concretar propuestas y en mostrarse como el candidato mejor preparado para continuar con el crecimiento, mientras Castañeda pareció perdido en la mecánica del debate, con cinco tandas de intervenciones.

Sondeos

En las últimas encuestas de intención de voto, Humala saca una ventaja de entre 5 y 9 puntos, lo que parece asegurarle un lugar en la segunda vuelta del 5 de junio. Mientras, Toledo, Fujimori y Kucynski se disputan el segundo lugar en un empate técnico, y Castañeda los sigue varios puntos por detrás.

Durante el debate, el candidato por Perú Posible no perdió la oportunidad para recordarle a Keiko Fujimori que fue «su papá» quien dejó el país en recesión y dejó crecer «la mayor mafia» que ha sufrido en su historia, en referencia al asesor presidencial Vladimiro Montesinos y su red de corrupción.

Del mismo modo, no dudó en llamar «mister Kucynski» al candidato de Alianza por el Gran Cambio por su doble nacionalidad peruano-estadounidense, y «comandante Humala» al de Gana Perú, enfatizando su supuesta alianza con Hugo Chávez.

Según el sistema establecido para el debate, que se desarrolló en el hotel Sheraton, ubicado en el centro histórico de la capital peruana, a la intervención de cada candidato le siguieron preguntas de dos de los otros participantes. Toledo aprovechó una de sus intervenciones para hacerle notar a Humala que en vez de responder las preguntas leía un papel previamente preparado.

Según él, se trata de escoger entre «crecimiento en democracia o un salto al vacío, escoger entre el crecimiento con rostro social o el modelo interventor, como en Venezuela, Bolivia y Nicaragua».

El candidato de Gana Perú centró sus intervenciones por un lado, en desligarse de los ataques recibidos sobre su supuesto «autoritarismo» y cercanía a Chávez, y por otro, en presentarse como la alternativa a los políticos que gobernaron Perú las pasadas dos décadas, gobiernos a los que calificó de «corruptos».

Propuestas

«Mis oponentes tuvieron oportunidad de hacer lo que prometen, pero no hicieron nada», afirmó Humala, tras proponer, entre otros puntos, elevar el salario mínimo en un 25%.

La candidata de Fuerza 2011 apeló al recuerdo de los aspectos positivos del Gobierno de su padre (1990-2000). Kucynski, en tanto, se presentó como la persona más indicada para mantener el alto crecimiento de la economía peruana, para lo que apostó por un clima de inversión con políticas de baja de los impuestos, a la vez que prometió crear tres millones de empleos para lograr incluir a más personas en el modelo.

«Tenemos que ser un país donde la pobreza se elimine, y donde haya políticas de Estado que hagan que los jóvenes sepan que en este país, cuando sean grandes, habrá un futuro», aseguró durante su intervención final.

Toledo, que elevó la promesa de creación de empleo a los tres millones y medio, propuso también una suba del salario mínimo y volvió a recordar que en estas elecciones no sólo se elige un candidato, sino también se decide entre el progreso y el retroceso, en referencia a la opción de Humala.

Agencias EFE, AFP y DPA

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