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Industriales piden a Giorgi por Ganancias
Giorgi recibirá en la sede de su cartera a los miembros de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA) al mediodía. Todos los gremios de ese nucleamiento, que se formó meses atrás, integran la nueva CGT.
Uno de los ejes del encuentro será la problemática que subsiste en algunos sindicatos por los efectos de la crisis internacional. En particular, los albañiles de la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA) y el gremio de la industria del calzado. La UOCRA fue uno de los sindicatos más afectados no sólo por la crisis externa sino -sobre todo- por el parate que se produjo en los proyectos inmobiliarios como consecuencia de las restricciones a las operaciones en dólares aplicadas por el Gobierno.
La CSIRA fue creada en julio pasado como agrupación de gremios industriales y, de paso, trampolín para la candidatura de Caló a la jefatura de la CGT. Para su fundación estuvo presente Giorgi.
Además de Pignanelli, Caló y Gerardo Martínez, de la UOCRA, participarán del encuentro con la ministra Jorge Lobais (Asociación Obrera Textil), Héctor Laplace (Asociación Obrera Minera), Bernabé Morán (Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación) y Alberto Roberti (Federación de Petroleros Privados). Otros sindicatos que integran la CSIRA son el de la Industria del Vestido (SOIVA), el del Vidrio, el del Fibrocemento, la Unión de Cortadores y la rama farmacéutica del sindicato de la Sanidad.
Una demanda que unifica a la mayoría de los gremios es la de la demorada modificación en Ganancias. Por caso, en SMATA explicaron que al menos 60 por ciento de los trabajadores de las terminales automotrices está alcanzado por el tributo. La situación se repite con altos niveles de afectación en casos como los petroleros y los mineros.
El mismo reclamo será uno de los ejes de la primera reunión del Consejo Directivo de la nueva CGT, mañana a las 16 en la sede del gremio de los taxistas. Como informó este diario, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, les había anticipado a dirigentes de las versiones oficiales de la CGT y la CTA que el Gobierno planeaba anunciar una suba de entre el 20 y el 22 por ciento en el mínimo no imponible del gravamen. El anuncio no se produjo hasta ayer, lo que acrecentó el malestar entre los sindicalistas alineados con el Gobierno.


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