22 de diciembre 2008 - 00:00

Inédito: base antártica exclusiva para mujeres

La base Matienzo, de uso temporario en la Antártida, será este verano manejada exclusivamente por diez militares mujeres de la Fuerza Aérea Argentina. Un hecho histórico y sin antecedentes.
La base Matienzo, de uso temporario en la Antártida, será este verano manejada exclusivamente por diez militares mujeres de la Fuerza Aérea Argentina. Un hecho histórico y sin antecedentes.
El país tendrá una base antártica temporaria habitada en su totalidad por personal militar femenino de la Fuerza Aérea. Es la primera vez en la historia, desde los pioneros del continente helado hasta el presente, que la conducción y las tareas científicas en un emplazamiento polar se encargan exclusivamente a uniformados de género femenino.
Son diez voluntarias a cargo de la vicecomodoro Alicia Sedeno, todas profesionales de la carrera militar, quienes abrirán la base temporaria Teniente Matienzo y permanecerán allí todo el verano. El repliegue al continente se hará al término de la campaña antártica a fin de febrero. Tres de ellas están casadas y tienen hijos. El resto, solteras, noticia que corrió como el rayo en el ambiente antártico -predominan los hombres-, donde la soledad es compañera inseparable de sus habitantes. El contingente femenino partió el sábado pasado desde Río Gallegos en vuelo directo hasta la base vicecomodoro Marambio a bordo de un avión Hércules C-130. Permanecerán en esa base de la Fuerza Aérea hasta el 27 de diciembre en un breve período de adaptación al terreno y luego un helicóptero Bell 212 las transportará, tras una hora de vuelo, hasta la base temporaria Teniente Matienzo.
El despliegue antártico argentino consta de seis bases permanentes: Orcadas, Vicecomodoro Marambio, Teniente Jubany, Esperanza, General Belgrano II y General San Martín, a las que se suman otras siete temporarias, que son Almirante Brown, Primavera, Decepción, Teniente Melchior, Teniente Matienzo, Teniente Cámara y Petrel. La apertura de estas últimas se hace según las prioridades establecidas en el Plan Anual Antártico 2008, instrumento regulador de las actividades antárticas producido por la Cancillería (Dirección Nacional del Antártico).
La iniciativa de la Fuerza Aérea viene a tono con el cambio de tendencia: la inserción de la mujer en actividades de combate, en una institución tradicionalmente masculina.
Si bien las tareas de las diez antárticas no se vinculan estrictamente con acciones de guerra, el ambiente inhóspito y el aislamiento extremo son factores inherentes a la presión que sufre el combatiente en el campo de batalla. Las mujeres militares de la dotación de la base Teniente Matienzo tienen previsto desarrollar funciones de apoyo científico en meteorología, medición de la capa de ozono y medio ambiente.
Los colegas masculinos de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) no tuvieron la misma suerte, ya que aún esperan -algunos en Ushuaia y otros en Buenos Aires- que se habiliten las ventanas de acceso a la base chilena Frei para las aeronaves de transporte de la Fuerza Aérea Argentina que los depositará en el continente blanco. Son la avanzada de los campamentos antárticos, se encargan de los preparativos de los diferentes estudios de campo que la DNA tiene comprometidos para el Año Polar Internacional.
Los trámites diplomáticos de autorización para esas operaciones aéreas cayeron en el limbo. El canciller Jorge Taiana había dado instrucciones a su segundo Victorio Tacceti de establecer contacto con María Luisa Carvallo, encargada del departamento Antártica, Medio Ambiente y Asuntos Marítimos de la Cancillería chilena. Las negociaciones diplomáticas no progresan; el plan de vuelos criollos a Frei se retrasa y pone en riesgo la ejecución de los programas científicos.

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