Miguel Bein, Iván Heyn, Santiago Gallichio, Federico Sturzenegger.
Los cinco economistas que disertaron ayer en el festejo del 34° aniversario de la fundación de Ámbito Financiero se mostraron optimistas respecto del crecimiento para 2011. De distintos partidos políticos, exhibieron también algunos puntos que podrían obstaculizar la expansión, como la inflación o el elevado gasto público.
Expusieron en el Hotel Panamericano, frente a una audiencia de más de 300 personas, entre empresarios, economistas y políticos, Miguel Bein, del Estudio Bein y Asociados; Santiago Gallichio, miembro de la UCR y principal asesor económico del senador Ernesto Sanz; Iván Heyn, presidente de la Corporación Antiguo Puerto Madero y referente de la corriente La Cámpora; Federico Sturzenegger, titular del Banco Ciudad y referente del PRO, y Roberto Feletti, viceministro de Economía.
Estuvieron presentes, entre otros: Luis Betnaza y Guillermo Noriega, de Techint; Emilio Cárdenas; Mariano Cúneo Libarona; los economistas José Luis Espert, Walter Graziano, Horacio Lachman, Agustín Monteverde, Javier Alvaredo, Miguel Kiguel y Mario Vicens; el diputado Carlos Favario; Bernardo García, de General Motors; Claudia Levin y Daniel Ostropolsky, del Consejo de la Magistratura; Francisco Mezzadri, ex secretario de Energía; Juan Napoli, de Napoli Sociedad de Bolsa; Cristiano Rattazzi, de FIAT; Pablo Sama, del BICE; el embajador de la República Oriental del Uruguay, Guillermo Pomi Barriola; el doctor Daniel Stamboulian; el ex juez federal Jorge Urso; Gonzalo Verdomar Weiss, del Banco Francés, el empresario Jorge Estrada Mora, el ex senador Héctor Maya, el ex diputado Marcelo Bassani, los ex jefes de Gobierno Enrique Olivera y Jorge Telerman, el diputado Jorge Landau (apoderado del PJ), los dirigentes Juan Amondarain y Emilio Monzó, Gustavo Marangoni (vicepresidente del Banco Provincia), Roberto Lanusse, Juan Pablo Maglier, Teresa González Fernández, Moisés Ikonicoff, Guillermo Piuma, y los ex diputados José Bielicki y «Toti» Leguizamón.
A continuación, los principales puntos de las disertaciones:
Miguel Bein
(Estudio Bein y Asoc.)
Lo principal sobre la Argentina es que aparentemente se removió la restricción externa. No sólo se logró producir más agricultura, sino que también las manufacturas de origen agropecuario crecieron de manera significativa.
Hay políticas del Gobierno y también hubo combinación de la una revolución agrícola, desde la oferta, y explosión de la demanda, que explican el crecimiento.
La Argentina se convirtió en una economía a la que le sobran dólares. Desde una visión optimista se puede decir que se van afuera los dólares que surgen de la estructura económica, por el superávit de cuenta corrientes. Es decir que se produjeron dentro del país. Las híper en la Argentina se dieron como resultado de falta de dólares.
La inflación está alimentada por el nivel alto del gasto público. Demasiado alto es que crezca a un 33% o un 34%. También la carne impactó, por un choque climático de los dos últimos años. Mi impresión es que no va a aumentar más.
La Argentina tiene colchón para uno o dos años. Además, otro karma que se eliminó es el de la deuda pública. Un poco con el canje, otro con los bonos que ajustan por CER, pero se logró que hoy represente un 16% del PBI la deuda que flota en el mercado.
Para 2011 veo que la economía va a crecer un 6,5%, el dólar para las elecciones va a llegar a $ 4,20 y la inflación la estimo e un 24%. Si se llega a un acuerdo social, va a ser de cuatro o cinco puntos menos.
A precios constantes de 2010, en 1998 se importaba por habitante por año u$s 961, mientras que en 2009 se hizo por u$s 1.400.
Santiago Gallichio
(UCR)
La recuperación se dio más rápido de lo que se esperaba. Se creía que éste iba a ser un año mediocre, con un crecimiento del 4,5% y terminamos con un alza de más del 7%.
Esperamos que 2011 sea un año bueno pero no sorprendente.
Es importante ver el nivel de incertidumbre que habrá el año próximo, dado que es un año electoral. El escenario más negativo sería tener un final abierto, en donde no quede claro qué rumbo va a tomar el nuevo Gobierno. Si hay un desenlace electoral favorable al actual Gobierno seguirá un buen desempeño económico, pero con continuidad de política antimercado. Un escenario neutro sería que gane la oposición, lo cual genera en principio incertidumbre, pero a largo plazo genera expectativas favorables en cuanto a solucionar algunos problemas que se ven hoy como el de la energía.
La liquidez internacional podrá compensar las incertidumbres domésticas.
En cuanto al riesgo-país, la Argentina está peor que todos los mercados emergentes. Por eso, somos más vulnerables a una crisis externa.
Los pronósticos para 2011 son: un 5,8% de crecimiento económico, un dólar a $ 4,21, un 28% de inflación al terminar 2010 y un 32% al finalizar 2011.
Iván Heyn
(La Cámpora)
Los último siete años fueron exitosos para la economía. En materia de endeudamiento, se pasó de que la deuda baje del 160% en 2003 a un 20% hoy. En este período la producción industrial creció un 60%.
En materia de precios -que surge de tener una economía que crece a un ritmo elevado- hacia futuro hay que resolver tensiones mediante acuerdos sociales.
Si se hubiera dejado flotar el tipo de cambio, hubiésemos estado hoy con un dólar depreciado, hecho que no favorece al resto de los sectores productivos. El agropecuario tiene una fuerte productividad, pero el industrial necesita otro tipo de cambio. La política económica desde 2003 supo interpretar esta heterogeneidad.
La política cambiaria tiene que ver con intervenciones del Banco Central y también con la esterilización que se hace. Además, se pusieron controles a los flujos de capitales para quitar volatilidad al tipo de cambio.
En ese contexto, las retenciones son necesarias para equilibrar las diferencias en la rentabilidad de los sectores y también para aislar impactos externos en la economía local. No lo logra del todo, pero sirve para amortiguar.
Federico Sturzenegger
(presidente del Banco Ciudad)
El mundo seguirá creciendo fuertemente el año próximo, por el aumento de la productividad y la demanda sobre todo de los países emergentes.
Desde el año 2007, la Argentina comenzó a alejarse del modelo que elogiaba el Gobierno. Un problema -aunque no tan preocupante- es la situación fiscal. Yo creo que la política fiscal igualmente no necesita un ajuste, aunque algún gobierno deberá atender el sistema previsional que tras el caso Badaro generará un impacto.
Para el tipo de cambio hay perspectivas de apreciación. No alcanzará con poner restricciones a la entrada de capitales. Hay que generar demanda de activos externos que compensen esa apreciación. Se podría decir a los fondos de inversión que inviertan en el exterior.
La inflación es uno de los problemas clave y donde más se ha equivocado al Gobierno. Todos hablan de inflación, pero no de política monetaria y en todo el mundo cuando se habla de inflación se piensa en los bancos centrales. Aquí no. El BCRA emite al 35% y a ese número apunta la inflación. Lo peor es que no puede haber financiamiento a largo plazo con esta inflación. Creo que puede bajarse el nivel de emisión sin afectar el crecimiento.
Hay un problema de institucionalidad. Los empresarios sienten que no hay certidumbre y no invierten. Hoy la Argentina está 5ª en ranking de inversión extranjera en Latinoamérica.
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