26 de enero 2011 - 00:00

Inédito: una multitud exigió en la calle la salida de Mubarak

Manifestantes opositores, tanto simpatizantes de grupos prodemocráticos como islamistas, se enfrentaron ayer duramente con la Policía egipcia en El Cairo.  La consigna de todos era «Mubarak andate»
Manifestantes opositores, tanto simpatizantes de grupos prodemocráticos como islamistas, se enfrentaron ayer duramente con la Policía egipcia en El Cairo. La consigna de todos era «Mubarak andate»
El Cairo - Miles de manifestantes tomaron ayer el corazón de El Cairo, un hecho sin precedentes en Egipto, gobernado con mano de hierro por Hosni Mubarak desde 1981, en el marco de una serie de protestas que se saldaron con tres muertos -uno de ellos un policía- y decenas de heridos.

«Se cayó la barrera del miedo; ya se acabó, estoy aquí para intentar que caiga Hosni Mubarak. Es un dictador como Franco en España», aseguró en perfecto español un manifestante que se identificó como Sherif Halil.

Desde primera hora de ayer, los manifestantes se fueron concentrando en diversos puntos de la capital respondiendo a una convocatoria que nació en internet coincidiendo con la caída del presidente tunecino, Ben Alí, el pasado 14 de enero, tras un mes de protestas.

«Estoy muy, muy contento, nunca había vivido algo así, ojalá haya cambios, ojalá se vaya Mubarak», aseguró Mustafá, un licenciado en Filología Árabe, que junto a otros miles de egipcios, la mayoría de treinta años o menores, celebraron en la céntrica plaza de Tahrir («Liberación» en árabe) lo que consideraron una primera victoria.

Reclamo

Y es que ni siquiera durante las protestas políticas de 2005 en favor de una mayor apertura, que llegaron a ser casi diarias, las fuerzas antidisturbios permitieron a los manifestantes que se acercaran a esta simbólica plaza cairota.

A las 12.30 hora local un pequeño grupo de líderes de los islamistas Hermanos Musulmanes (oposición), de los movimientos contestatarios Kifaya y 6 de Abril, del partido Wafd y de pequeños partidos laicos como Al Gad, se reunieron frente a la Corte Suprema en el centro de El Cairo.

Desde allí, el portavoz de la plataforma política Asamblea Nacional para el Cambio, Hazem Faruk Mansur, reclamó la derogación de la Ley de Emergencia, vigente en el país desde la llegada al poder de Mubarak, así como la disolución del Parlamento, la creación de un Gobierno de unidad nacional y la celebración de elecciones limpias.

En un comunicado leído ante varios medios, Mansur también pidió «fijar un máximo y un mínimo en los salarios, luchar contra la corrupción, crear empleo, una distribución justa de la riqueza y la independencia judicial».

Denuncia

Por su parte, Muhamad al Baltagui, dirigente del movimiento fundamentalista de los Hermanos Musulmanes, insistió también en la necesidad de disolver el Parlamento, después de denunciar que las pasadas elecciones parlamentarias de noviembre, en la que su grupo no obtuvo ningún escaño, fueron fraudulentas.

Desde media mañana y durante toda la tarde, grupos de manifestantes que se habían concentrado en distintos puntos de la ciudad se fueron juntando hasta formar un nutrido grupo -estimado en 10.000 personas- que marchó hacia la plaza Tahrir entre cánticos de «libertad» y «que se vaya Hosni Mubarak, que se vaya Habib Al Adly», ministro del Interior.

Entre las pancartas podían leerse lemas como «Mubarak dégage» («Mubarak andate», en francés) o «Mubarak, Ben Alí te dice que tenés un avión esperando en el aeropuerto», mientras los cairotas coreaban «Túnez, Túnez» en un ambiente festivo.

Enfrentamiento

Durante la manifestación se registraron enfrentamientos, como cuando un grupo de manifestantes pretendió caminar hasta el Parlamento y la Policía lo hizo retroceder con gases lacrimógenos y chorros de agua a presión.

Ya entrada la noche, fuentes de los servicios de seguridad informaron que en la plaza Tahrir un policía murió tras recibir una pedrada en la cabeza y ser arrollado por la multitud. Allí hubo decenas de heridos.

En la ciudad sureña de Suez, por otra parte, a la entrada del canal del mismo nombre, dos civiles perecieron por disparos de balas de goma, según fuentes de seguridad, y decenas de personas más, incluidos agentes policiales, resultaron heridos.

La jornada se saldó con 25 detenidos, quince de ellos miembros del movimiento de los Hermanos Musulmanes y los otros diez de diferentes fuerzas políticas, según fuentes de seguridad.

La protesta tuvo también eco en otras grandes ciudades egipcias, como Alejandría, Assiut, Ismailía, Al Minia y Port Said.

Por la noche, horas después de que comenzaran las protestas, miles de personas seguían ocupando la plaza Tahrir y reclamaban un cambio de Gobierno en una de las movilizaciones más multitudinarias de los últimos años. «Yo me voy a quedar toda la noche», aseguraba Mustafá.

Agencias EFE, AFP, DPA y ANSA

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