1 de abril 2022 - 00:00

Infantino condujo un álgido Congreso de la FIFA

La guerra en Ucrania, la situación de los Derechos Humanos en Qatar, el proyecto de jugar el Mundial cada dos años y la candidatura para una nueva reelección fueron los ejes del discurso del presidente Gianni Infantino y de debates en el Congreso que celebra la FIFA en Doha.

“Voy a presentarme a la reelección”, afirmó el ítalo-suizo frente a los representantes de las 211 federaciones, incluida la de Rusia, sancionada por la FIFA luego de la incursión en territorio ucraniano hace más de un mes, lo que motivo de alguna controversia.

Infantino recordó la situación que generó la pandemia “que nos recordó que la salud está por encima de todo, incluso del fútbol, que es lo más importante de lo menos importante”. “Hemos vuelto a jugar y fue posible sólo por el modo en el que la FIFA se maneja hoy”, destacó el único candidato a presidirla pues hasta el momento ningún opositor se postuló para impedirle un tercer y último mandato en el Congreso que se celebrará a comienzos de 2023.

“Hoy, cuando empezamos a ver la luz al final del túnel y nos acercamos a un nuevo y fantástico Mundial en Qatar... ¿qué sucede? La guerra”, dijo al afirmar que situación en Ucrania podría derivar en la escalada de “un conflicto global al que todos tememos”.

Infantino fue escuchado atentamente por la delegación rusa que participa en Congreso en Doha a pesar de las sanciones que la FIFA le aplicó a la federación de ese país y que marginaron a su selección de la Copa del Mundo de Qatar.

Sanciones que confirmó el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero que no impidieron a los representantes rusos participar del Congreso al no existir impedimentos legales. “Los rusos deberían ser excluidos de esta organización porque perpetraron crímenes de guerra y violaron todas las reglas de la humanidad apelando al terror”, bramó Andriy Kuzmenko, embajador de Ucrania en Qatar.

Rusia se postula para organizar la Eurocopa de 2028 o de 2032 y para eso viajaron a Doha, como recordó Alexey Sorokin al responder: “¿Qué tiene que ver el fútbol ruso? ¿Qué error ha cometido?”.

La FIFA confirmó la suspensión de Kenia, Pakistán y Zimbabwe por injerencias políticas en el manejo del fútbol, mientras la italiana Evelina Christillin, miembro del Consejo de la FIFA, recordó que Irán participa en el Congreso y “no se habló en ningún momento de su exclusión”.

Así se sugería debido a que miles de mujeres se vieron impedidas de ingresar al estadio de Mashad en el partido que esa selección (clasificada a la Copa del Mundo) disputó con Líbano por las Eliminatorias asiáticas.

Otro momento tenso se vivió cuando la presidenta de la federación de Noruega, Lise Klaveness, recordó que “en 2010, la FIFA decidió asignar la próxima Copa del Mundo de un modo inaceptable con consecuencias también inaceptables, en momentos en los que los Derechos Humanos y la democracia jugaban como titulares”.

Klaveness recordó que las selecciones masculinas y femeninas de su país, cuando salen a la cancha. lucen casacas que recuerdan “los problemas de los Derechos Humanos y laborales de los trabajadores en Qatar”.

“Estos derechos fundamentales quedaron esta vez en el banco de suplentes. La FIFA se ocupó mucho del tema, pero queda un largo camino por recorrer. Pensemos en los inmigrantes y en los trabajadores muertos en la construcción de los estadios”, afirmó. “No debería haber lugar tampoco para líderes que no permiten que se practique el fútbol femenino o anfitriones que no garanticen la seguridad y el respeto de las personas de la comunidad LGBT”, completó.

La respuesta llegó de Hassan Al Thawadi, secretario general del Comité Organizador del Mundial: “Hace 12 años que mi país fue elegido para albergar el Mundial y desde entonces se realizaron profundas reformas económicas, humanas y culturales”. “Expreso mi desacuerdo con los dichos de la señora presidenta de la federación noruega, quien jamás nos visitó o pidió hablar con nosotros. Siempre estuvimos abiertos al diálogo y aceptamos las críticas”, agregó.

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