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Inflador psicológico
Entrenamiento de Boca con ánimo decaído; por eso entre Riquelme y Falcioni arengaron al plantel con vistas al partido de mañana ante Arsenal.
Pese a los dos contrastes consecutivos, frente al Fluminense y ante Independiente, el técnico se mostró tranquilo por la respuesta del plantel, tanto en lo temperamental como en lo físico, y aunque él no lo manifestó, su mayor preocupación es la debilidad defensiva en centros aéreos.
Es que el técnico boquense no desconoce la capacidad en el cabezazo ofensivo de Lisandro López y Guillermo Burdisso, la dupla defensiva central del equipo de Gustavo Alfaro.
Allegados al entrenador también hicieron mención al desequilibrio que mostró el equipo en algunos pasajes del partido del domingo, quizás pecando de demasiada audacia ofensiva.
El plantel se entrenó desde las 10 dividido en dos grupos, los que actuaron con Independiente más Leandro Somoza y Clemente Rodríguez hicieron trabajos regenerativos en el gimnasio de musculación, en tanto que el resto jugó fútbol sala, cuatro contra cuatro, en el gimnasio Luis Conde de Casa Amarilla.
El delantero Darío Cvitanich no integró ninguno de los dos grupos, ya que se recupera de una distensión en el gemelo izquierdo, y tampoco lo hizo el defensor Matías Caruzzo, que fue dado de alta en el sanatorio Los Arcos luego de ser internado en observación por el traumatismo de cráneo que sufrió en la jugada del tercer gol de Independiente.
De no mediar inconvenientes, Boca formaría con Agustín Orión; Facundo Roncaglia, Rolando Schiavi, Juan Insaurralde y Clemente Rodríguez; Diego Rivero, Leandro Somoza, Walter Erviti y Juan Román Riquelme; Pablo Mouche y Santiago Silva.

