Este film de Hugo Santiago, todo un culto minoritario en los '60, es mucho más que un guión escrito por Borges y Bioy Casares. Presenta la historia de un grupo empeñado en defender la imaginaria ciudad de Aquilea de una inminente invasión. El líder es Don Porfirio (Juan Carlos Paz), alter ego de Macedonio Fernández, y el hombre de acción es Herrera, personaje de impronta borgeanamente arrabalera. Los amigos de los resistentes son finalmente abatidos y entonces Don Porfirio da paso a los jóvenes, empeñados en resistir de otra manera. Más allá de pormenores e intencionalidades, el film ofrece un abanico simbólico muy amplio, y aunque la ciudad tenga ese nombre en referencia al papel de teucros de los resistentes, sorprende la estrecha relación entre lo narrado y los acontecimientos de la realidad que sobrevino en el país no muchos años después de su estreno. HM
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