Ecologistas franceses irrumpieron ayer en dos centrales nucleares para tratar de probar fallas en sus sistemas de seguridad, a cuatro días de la segunda vuelta de las presidenciales y horas antes del debate de anoche. Un miembro de Greenpeace penetró en la central de Bugel en un parapente motorizado (foto), mientras otro militante se coló en la de Civaux, ambas en el centro del país, aprovechando la entrada de un camión de aprovisionamiento. La eléctrica EDF, propietaria de ambas centrales, afirmó que los altercados no provocaron ningún problema serio.
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