Joya de Wong Kar Wai, antesde su revelación en Occidente

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«Cenizas del tiempo» Dir.: Wong Kar Wai. Int.: L. Cheung, B. Lin, T. Leung Ka Fai, M. Cheung, J. Cheung.

En la antigua China, un solitario que vive al lado de unas montañas desérticas espera a los clientes de su oscuro trabajo como entrepeneur. El se define a sí mismo como un intermediario de los problemas ajenos, ya que básicamente se dedica a contratar espadachines capaces de llevar a cabo las venganzas o ajustes de cuentas ajenos. La historias de estos personajes se van sucediendo a traves de las distintas épocas del año, y finalmente se mezclan con los propios recuerdos del protagonista, lavados por la influencia de un vino mágico que debería borrar la memoria de quien lo bebe.

Antes de convertirse en el cineasta estrella de los circuitos del cine de arte y los festivales europeos con películas como «Con ánimo de amar», Wong Kar Wai era un director joven tratando de expresar su personalidad en excelentes policiales como «Days of Being Wild», hasta que a principios de los 90 decidió hacer su propio homenaje al cine japonés de samurais, con ecos de clásicos antiguos y modernos en la materia. Pero por distintos motivos, el ambicioso proyecto «Cenizas del tiempo» se complicó más de lo debido, y abruptamente Won Kar Wai lo interrumpió para dedicarse a otro film de estilo más contemporáneo, «Chunking Express», que al ser presentado en Occidente por una celebridad como Quentin Tarantino, recibió la atención necesaria para dar comienzo a la parte principal de la carrera más exitosa del realizador que estuvo en la Argentina filmando «Happy Together».

Así fue como, si bien se estrenó en Hong Kong y China, «Cenizas del tiempo» tuvo poca difusión en Occidente y, aparentemente, quedó archivado en la mente de su autor como un film querido pero no acabado del todo. Por eso Wong Kar Wai terminó revisándolo en esta versión «Redux», cuyas diferencias con el original no tiene mucho sentido analizar entre nosotros, ya que acá la película de 1994 no se conoció ni siquiera en video. Cabe señalar que si la película ya era muy buena antes, ahora luce mucho más brillante aún, gracias a la tecnología digital aplicada a las ya de por sí soberbias imágenes logradas por el director de fotografía Christopher Doyle, eterno y esencial colaborador de este cineasta que a veces abusa un tanto de la magia de estas imágenes deslumbrantes en desmedro de la sustancia argumental. Eso es algo que en esa etapa de su carrera aun no pasaba a mayores, ya que uno de los grandes logros de «Cenizas del tiempo» es el equilibrio entre el estilo, la estética y las historias que cuenta, algunas realmente atractivas, como la de los extraños hermanos dementes Ying y Yan, ambos protagonizados por la diva china Brigitte Lin en uno de sus maravillosos festivales de histrionismo oriental.

Justamente, más allá de las diferencias sutiles del montaje y la hermosa nueva música en la que participa Yo Yo Ma, el ingrediente que más se destaca de esta nueva «Cenizas del Tiempo» es el elenco, uno de los más completos de lo que se podráa llamar el fin de los días de gloria del cine de Hong Kong,con salvajes coreografías de lucha a cargo de Sammo Hung y un gran trabajo protagónico del desaparecido Leslie Cheung, talento ireemplazable que hubiera birllado especialmente en la era del cine chino for export post «El Tigre y el Dragón».

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