Kirchnerismo pierde hoy el control del Senado

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La oposición mostró ayer el acta que cerró entre todos los bloques en el Senado para imponerle al kirchnerismo la integración y el reparto de comisiones. Ese listado de planillas está acompañado de 37 firmas, de las que 36 fueron ya estampadas y una, la de Carlos Menem, se agregará hoy. Ésa es la promesa que hicieron ayer los negociadores de la entente opositora, después de un día en el que los rumores sobre una posible ausencia de Menem en ese listado habían arreciado en el Senado. Finalmente, esa posibilidad se descartó: el ex presidente acompaña ese reparto y estará presente hoy en la sesión después de regresar a la Capital Federal, según confirmaron sus allegados.

Con ese número, la oposición no tendrá problema en imponerse a los 35 votos que reunió el Gobierno. De ahí que ayer Miguel Pichetto no aceptara cerrar ningún acuerdo con la oposición en la reunión de Labor Parlamentaria, después que le confirmara el radical Gerardo Morales que no estarían dispuestos a ceder ni siquiera en el último pedido del oficialismo para que se les reconociera una mayoría de kirchneristas en las comisiones de «gestión», como Presupuesto y Hacienda y Acuerdos.

En esos cuerpos, el Gobierno tendrá la presidencia, pero habrá, como en todo el resto de las comisiones, ocho opositores contra siete oficialistas. Para qué entonces someterse ayer a una derrota cuando Pichetto sabe que hoy deberá sufrir otra en el recinto cuando se inicie la sesión preparatoria.

Para la Casa Rosada, el resultado no puede ser peor: a la derrota en Diputados el 3 de diciembre pasado sumará la del Senado, pero además le anticipa que los senadores rechazarán la semana próxima el DNU con el que Cristina de Kirchner creó el Fondo del Bicentenario. Lo confirmó el pampeano Carlos Verna cuando, por primera vez, ratificó que no apoyaría la creación de ese fondo por decreto, aunque sí estaría dispuesto a discutirlo en una ley. Pero el Gobierno sigue negándose a esa posibilidad.

Pero no todas las negociaciones están terminadas. El peronismo disidente, aún más opositor al Gobierno que radicales, socialistas y la Coalición Cívica, siguió presionando ayer a Morales para lograr su apoyo a la pretensión de arrancarle también al oficialismo la presidencia provisional que hoy tiene José Pampuro. La UCR nunca avaló esa pretensión. Ahora esos peronistas rebeldes aceptaron bajar ese pedido, pero a cambio de que los radicales le cedan la vicepresidencia del Senado, que está reservada para el pampeano Juan Carlos Marino. Ese intercambio parece imposible, más cuando Marino es uno de los radicales que considera que Morales cedió demasiado al PJ rebelde en el reparto de comisiones que organizó con toda la oposición.

En esa acta con 36 firmas se asignaron seis presidencias de comisión a la UCR, tres para el interbloque Peronismo Federal, dos para los independientes y las dos restantes se la repartirán el socialismo y la Coalición Cívica.

La mendocina Laura Montero presidirá la Comisión de Economía; Industria y Comercio quedó para el entrerriano Arturo Vera; Derechos y Garantías, para el formoseño Luis Naidenoff; Salud para el tucumano José Cano; Ciencia y Tecnología para el rionegrino Pablo Verani, y Trabajo para el santacruceño José Martínez.

El peronismo disidente colocó a Liliana Negre de Alonso en Legislación General, al salteño Juan Pérez Alsina en Minería y a su comprovinciana Sonia Escudero en Justicia.

En Agricultura quedó la correntina del Partido Liberal Josefina Meabe, mientras el pampeano Carlos Verna se garantizó la presidencia de Coparticipación Federal. El reparto se cierra con la Comisión de Medios de Comunicación para María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica, y la de Educación para el socialista santafesino Rubén Giustiniani.

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