4 de junio 2013 - 00:00

La Alianza del Pacífico muestra que hay un “plan B” para socios

Los analistas consultados coincidieron en que Uruguay intenta desde hace varios años formar parte de la Alianza del Pacífico, que está creciendo fuertemente. Mencionaron también que se concretaron ciertos objetivos dentro del Mercosur, aunque no se llegó al mercado común.



Alejandro Mayoral

Exsubsecretario de Comercio Exterior


El cambio de eje hacia el Pacífico tiene varios años. Cuando se creó el Mercosur en 1991 se lo pensó en tres etapas: una de libre comercio, otra de unión aduanera, y la última de la creación de un mercado común. En el primer aspecto se avanzó, y con mucho éxito. En el segundo poco y con un deterioro posterior, y en el último ni hablar. A su vez, es completamente discutible si sirve un mercado común, al mirar a Europa. Desde el punto de vista político fue muy imponente, porque desaparecieron todo tipo de conflictos. Cuando Danilo Astori habla de "inacción", habría que ver a qué se refiere. Es cierto que no se siguió con ningún mercado común, pero esto no es de ahora sino desde fines de la década del 90. Pero sí hubo acción política.  



Carlos Magariños

Exdirector del ONUDI


La Alianza del Pacífico se está imponiendo no al Mercosur, sino a Brasil. Significan 200 millones de personas, la mitad del total de las exportaciones de América latina, y el 35% del PBI de la región. Veo al Mercosur bastante parado por las trabas comerciales. Las restricciones en este momento se vuelven más críticas debido la baja expansión de Brasil. Pero lo que dijo Danilo Astori busca justificar en una situacion real de corto plazo una decisión de largo plazo. Desde Uruguay están mirando cómo hacen para meterse en este grupo hace años. La Alianza del Pacífico implica una señal muy fuerte de que hay una alternativa a Brasil. Y Uruguay busca lo que hace un país de esas características, pequeño, que es integrarse a los grandes. En el Mercosur hay un problema de la estructura institucional para resolver problemas de balanzas.



Marcelo Elizondo

Exdirector de la Fundación ExportAr


Si se mira con una perspectiva de largo plazo, se llegó lejos desde 1991. De hecho el comercio intra Mercosur es importante. En la última etapa hubo un detenimiento por la falta de avance en lo institucional. Además, no se avanzó en el mercado común y se perdió el ímpetu con el que nació. Hoy existen muchas restricciones al comercio desde la Argentina, pero también Brasil puso licencias no automáticas a una lista de productos. Yo no sería tan drástico como Danilo Astori, pero sí es cierto que hubo límites al comercio dentro del Mercosur. En Brasil y en la Argentina las prioridades en los últimos años estuvieron basadas en políticas orientadas a satisfacer la demanda doméstica; entonces no importó que se imponían límites al comercio. En 2012, tanto en la Aladi como en el Mercado Común de Centroamérica y la Comunidad Andina, creció el comercio, lo que no se dio en el Mercosur.

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