26 de junio 2009 - 01:28

‘‘La Argentina está cerca de Dios; pero necesita algo más’’

• ENTREVISTA AL ECONOMISTA CHILENO SEBASTIÁN EDWARDS

Para Edwards, la bonanza de Dios con la Argentina se traduce en que la soja es uno de los commodities que mejor resistieron la crisis.
Para Edwards, la bonanza de Dios con la Argentina se traduce en que la soja es uno de los commodities que mejor resistieron la crisis.
«El problema con el Gobierno argentino es que quiere hacer política contracíclica sólo durante los años malos; no quiere hacerla en los años buenos, cuando hay que ahorrar recursos fiscales». Así sintetizó el economista chileno Sebastián Edwards la limitación del Gobierno en la adopción de medidas para hacer frente a la crisis internacional.

Para el profesor de la Universidad de California, que el precio de la soja se esté recuperando no alcanza. Por eso sostiene que la Argentina será una de las economías que más sufrirán la crisis.

Con respecto al dólar, Edwards estima que «el atraso disminuyó en forma importante con la depreciación de los últimos meses».

Periodista: Está creciendo el número de economistas optimistas sobre la proximidad de la recuperación ¿Podemos estar seguros de que ya pasó lo peor de la crisis?

Sebastián Edwards: Si eso es así, no significa que la recuperación esté ad-portas. Ésta es una crisis muy compleja y multifacética. Estaremos en «el fondo del barril» por un tiempo. No veo verdaderos signos de recuperación antes del primer trimestre de 2010. Y cuando la recuperación comience será despareja y a tirones. La razón de esto es que el consumidor estadounidense está muy golpeado, y no gastará con entusiasmo por bastante tiempo.

P.: ¿Qué políticas podrían favorecer una salida más rápida?

S.E.: Lo esencial es que se recupere la confianza, y que los países con superávit en sus cuentas externas comiencen a gastar. Pero esto es difícil de implementar. La confianza tiene mucho que ver con la psicología y las expectativas. Además, muchos de los países superavitarios, Alemania es un buen ejemplo, son muy cautos en lo fiscal, y no están dispuestos a transformarse en una de las locomotoras de la recuperación. Por el lado positivo, el pánico que afectó a la economía mundial entre setiembre y abril ya quedó atrás.

P.: ¿Cómo se explica el menor impacto de la crisis internacional sobre los commodities que exporta la región?

S.E.: Eso es relativo. El petróleo está a menos de la mitad que hace un año; la soja cayó un 25%; el maíz, un 45%; el trigo, un 50%; y el cobre, más del 40%. Todas éstas son bajas en los precios sustanciales. Claro, pudo haber sido peor. En parte, la recuperación parcial de los valores de los commodities de las últimas semanas se debe a la constatación de que la crisis no afectó a China e India como algunos temían. La demanda de estos dos gigantes continúa.

P.: ¿Hay fundamento para alguna tranquilidad en la Argentina, con la soja cerca de sus máximos en el año?

S.E.: La Argentina está muy cerca de Dios. De eso no cabe duda, ya que la soja es uno de los commodities que mejor resistieron la crisis, el otro es el café. Pero un precio que se defiende no marca una tendencia, ni se traduce en una bonanza. Para lograr un crecimiento firme y de largo plazo se requiere más que eso.

P.: ¿Mantiene su previsión de que la Argentina será de los países más afectados por la crisis financiera?

S.E.: Las proyecciones sugieren que en 2009 el PBI se contraerá cerca del 3%. Es la mayor contracción de la región después de México, que experimentará una caída del producto del 5,5%. Y esto está sucediendo en un contexto donde los precios externos que enfrenta la Argentina disminuyeron mucho menos que los de otros países. Además, la inflación, a pesar de la «creatividad» del INDEC, continúa siendo una de las más altas de América Latina. Y no hay que olvidar que la ola de vencimientos de deuda pública que se avecinan es una complicación adicional.

P.: ¿Qué países de la región se posicionaron mejor para atravesar la crisis?

S.E.: Perú es un país que la sobrellevó muy bien. Continúa siendo enormemente atractivo para los inversores extranjeros. Ello explica, en parte, que vaya a ser uno de los pocos con crecimiento positivo este año. Chile también lo hizo bien; ahorraron una cantidad enorme de recursos durante los años buenos y ahora están gastando parte de ese dinero para paliar los efectos sociales de la crisis. Finalmente, Brasil anduvo bien, pero yo tengo algunas dudas sobre la viabilidad de largo plazo del crecimiento brasileño.

P.: ¿Cómo evalúa las medidas de política contracíclica que emprendió el Gobierno?

S.E.: Hacer política fiscal contracíclica es muy positivo; esencial, de hecho. Pero en los países como los nuestros, con una credibilidad limitada, ésta debe partir con el ahorro de recursos durante los años buenos. Estoy hablando de guardar recursos fiscales, lo que no es lo mismo que reservas internacionales. Eso es, precisamente, lo que hizo Chile. El problema con el Gobierno argentino es que quiere hacer política contracíclica sólo durante los años malos, años en los que hay que gastar; no quieren hacerla en los años buenos, cuando hay que ahorrar recursos fiscales.

P.: ¿La emisión no es una posibilidad para financiar estos planes?

S.E.: Bueno, financiamiento con emisión representa todo un riesgo, especialmente en países con credibilidad limitada y con inflación ya alta. En ese sentido, la Argentina no puede darse el mismo lujo que los Estados Unidos. La Reserva Federal tiene una gran credibilidad y la inflación en EE.UU. es negativa. Aun así, existe una preocupación creciente, que está plenamente justificada en los Estados Unidos por la inflación.

P.: ¿Cree que en la Argentina el tipo de cambio está atrasado?

S.E.: Es difícil saberlo con precisión. Me atrevería a decir dos cosas: el atraso disminuyó en forma importante con la depreciación de los últimos meses, pero aún existe uno pequeño.

Entrevista de Cecilia Roslan

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