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“La Creación” de Haydn tuvo buenos oficiantes
La Filarmónica de Buenos Aires se lució con el bello oratorio de Haydn, bajo la notable conducción de Helmuth Rilling y con tres cantantes de excepción: Soledad de la Rosa, Hernán Iturralde y Carlos Ullán.
Realizado en coproducción entre Festivales Musicales de Buenos Aires y el Teatro Colón se ofreció el oratorio «La Creación», de Haydn, dentro del ciclo de conciertos de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires y como octavo título de la temporada de Festivales, dedicado este año a «4 aniversarios» (Purcell, Haendel, Haydn y Mendelssohn).
En pleno clasisismo «La Creación» recrea de alguna manera el género oratorio apropiándose de postulados y características del oratorio de período barroco, sobre todo a partir de la admiración de Haydn por la obra de Haendel, de quien parece haber tomado inspiración luego de la audición de algunos de sus más grandes trabajos sinfónico-corales, tales como «El Mesías» e «Israel en Egipto».
La narración en la obra está a cargo de los arcángeles Rafael, Uriel y Gabriel, y las delicias de la pareja inicial son expresadas por los mismos Adán y Eva. Una gran belleza formal ostenta el oratorio de Haydn, estructurado en treinta y cuatro números, con momentos puramente instrumentales, importantes instancias corales y arias, dúos y tríos a cargo de los cantantes solistas. El procedimiento imitativo es el eje de la obra, ya que en muchos momentos los instrumentos reflejan las sonoridades naturales que ambientan el caos inicial, las apariciones de las plantas, los arroyos, las cascadas, los animales y la primera pareja humana. Quizás anticipándose al romanticismo, su obra participa del gesto programático y también de las técnicas del impresionismo musical.
Fue notable la conducción del venerable Helmuth Rilling al frente de una vigorosa y sutil Orquesta Filarmónica que, superadas algunas incertidumbres iniciales, tomó el mejor camino para resolver con verdadero ímpetu las exigencias estilísticas de la partitura. La dinámica y la disciplina de Rilling hicieron el resto.
Como es habitual, muy buena la labor del coro «Orfeón de Buenos Aires», que dirigen Néstor Andrenacci y Pablo Piccinni, y estupendo el trío de cantantes solistas, quizás de los mejores que se hallan en el medio local para esta empresa. La soprano Soledad de la Rosa, el barítono Hernán Iturralde y el tenor Carlos Ullán ofrecieron calidez, canto afinado y musical junto a una intensa expresividad para cada una de las partes que les fueron asignadas en la monumental «Creación» de Haydn.

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