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La disyuntiva europea: ¿Argentina 1995 o 2001?
Víctor A. Beker - Economista
Durante la década de los 90 y a principios de la actual, el país atravesó sucesivas crisis económicas. Las dos de mayor envergadura fueron la de 1995 y la de 2001. Ambas experiencias son relevantes para analizar las alternativas que enfrentan hoy los países europeos.
Tras la devaluación mexicana de diciembre de 1994, los mercados apostaban a que la Argentina actuaría de la misma manera. Entre diciembre de aquel año y marzo de 1995 el Banco Central perdió el 27% de las reservas internacionales. El drenaje sólo se detuvo ante el anuncio de que el FMI y otros organismos internacionales habían puesto a disposición del Gobierno argentino un monto de casi 8.000 millones de dólares, lo cual implicó incrementar las reservas en un 55%.
Éste es el elemento que sigue faltando en el plan «Merkozy». Sólo dotando al Fondo de Estabilización Europeo del suficiente poder de fuego como para anunciar que está dispuesto a adquirir los bonos de los países endeudados de modo de asegurar que la tasa implícita en cada caso no supere un cierto techo -por ejemplo, un 7,5%- se podría detener la oleada vendedora actual.
La experiencia argentina de 1995 indica que esto podría permitir ganar tiempo -aquí dio un margen desaprovechado de 6 años- para tomar las medidas de fondo que permitan reducir la brecha de productividad entre el norte y el sur europeo -la causa de fondo de la crisis- y reestructurar la deuda, estirando sus plazos de vencimiento.
A falta de esta opción, lo que queda a los países endeudados es el default con la consiguiente salida del euro. Claro está que esta alternativa obligará a los Gobiernos europeos al rescate del sistema financiero, en cuyas carteras abundan los bonos de los países que recurrirían a dicha medida extrema. Lo que no aporten al Fondo de Estabilización para sostener los bonos europeos terminarían aportándolo para el salvataje del sistema financiero. Evitarán Guatemala para optar por Guatepeor.
(*) Economista. Director del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano y profesor titular consulto de la UBA.

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