28 de agosto 2014 - 00:00

La gente y la prensa son escépticos y pesimistas

París - Ausencia de crecimiento, desempleo récord, inestabilidad política, miedo al futuro. Dos años después de la llegada del socialista François Hollande al poder, Francia sigue inmersa en un profundo malestar. "La gente está harta de la situación económica porque parece que nada funciona", dice Stéphane Garelli, del International Institute for Management Development, con sede en Suiza. "Crisis de régimen", titularon ayer Le Figaro (derecha) y Libération (izquierda), poco sospechosos de emitir en la misma sintonía. El popular Le Parisien considera que ahora se establece "el auténtico giro" en la política de Hollande, "que toma distancias con el ala izquierdista del Partido Socialista" con la nominación "del liberal Macron en Economía". "Cuando tratas de tocar los privilegios de alguien, todo el mundo va a inquietarse pensando que será el próximo", señala Garelli. El problema, para Hervé Le Bras, de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales, es que el "crecimiento por habitante está bloqueado hace quince años". "Francia es el país con mayor fecundidad de Europa y la crisis de 2008 no lo ha cambiado".

Agencia AFP

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