La mano del ‘‘Kaiser’’

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No podía empezar mejor la era de Daniel Passarella como presidente de River, porque el equipo que venía mal, sin poder sumar de a tres y porque los dos goles llegaron con la especialidad del «Kaiser»: de pelota parada.

El primero fue de penal, ejecutado con furia y categoría por Diego Buonanotte, el niño mimado del presidente, que dijo que hay que revalorizarlo para venderlo en 20 millones de dólares, y el segundo fue de Matías Abelairas de tiro libre, ejecutado en forma magistral por arriba de la barrera, dejando a De Olivera volando sin encontrar la pelota que se clavó en un ángulo.

River no fue ni mejor ni peor que en los partidos anteriores, pero fue más inteligente que Racing para manejar la pelota en la mitad de la cancha y definió el partido en el primer tiempo, en un campo de juego que estaba en un estado deplorable.

En el segundo se dedicó a aguantar el resultado, con una buena actuación de Mario Vega y una auspiciosa reaparición de Facundo Quiroga, que le dio otra personalidad a la defensa.

Racing luchó mucho y en el segundo tiempo mereció al menos descontar, pero le faltó precisión en la definición y chocaron con la gran actuación del arquero de River.

Empieza una nueva etapa en River y este triunfo sirve para empezar a soñar en un equipo que vuelva a pelear los campeonatos.

Necesita refuerzos (sobre todo, un delantero goleador), pero anoche ante Racing mostró otra actitud. Esa que el «Kaiser» Daniel Passarella imponía cada vez que pisaba el campo de juego.

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