15 de agosto 2013 - 00:00

La “número dos” del PP implicó más a Rajoy en el caso de sobresueldos

María Dolores de Cospedal, una de las máximas dirigentes del Partido Popular español, compareció ayer ante la Justicia como testigo. Hundió más a Mariano Rajoy, pero su posición personal también es difícil.
María Dolores de Cospedal, una de las máximas dirigentes del Partido Popular español, compareció ayer ante la Justicia como testigo. Hundió más a Mariano Rajoy, pero su posición personal también es difícil.
Madrid - La secretaria general del Partido Popular (PP) español, María Dolores de Cospedal, atribuyó ayer al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la responsabilidad sobre el extesorero Luis Bárcenas, al declarar por la financiación ilegal de la agrupación.

Cospedal compareció en calidad de testigo ante el juez Pablo Ruz, quien investiga la contabilidad paralela del PP publicada el 31 de enero pasado por el diario El País, de la que se desprende una presunta financiación ilegal y sobresueldos a la cúpula partidaria, incluido Rajoy.

En medio de gran expectativa mediática, la dirigente conservadora llegó a la Audiencia Nacional custodiada por un fuerte despliegue policial y acosada por gritos de "chorizo" (ladrona), "corruptos a prisión" y abucheos de un centenar de manifestantes -en su mayoría, ahorristas estafados por bancos- que se congregaron en el lugar. También recibió el apoyo de un grupo de militantes del PP, lo que derivó en tensos cruces.

La "número dos" del PP compareció un día después que sus antecesores en el cargo, Francisco Álvarez Cascos y Javier Arenas, responsables del partido en los años 90 y hasta 2003.

El magistrado citó a declarar a Cospedal después de que Bárcenas, el extesorero del partido, afirmara el pasado 15 de julio, una vez encarcelado por otro caso, que le entregó 95.000 euros a ella y a Rajoy entre 2009 y 2010.

Durante su comparecencia, Cospedal negó la existencia de una "contabilidad B" así como haber recibido dinero en negro, como dijo Bárcenas.

Por otro lado, la secretaria general, quien no escondió que está enemistada con Bárcenas, atribuyó al extesorero y a su antecesor, Álvaro Lapuerta, la responsabilidad de las finanzas del PP.

Cospedal se desvinculó de cualquier irregularidad a pesar de que los estatutos del partido establecen que la secretaría general es responsabilidad sobre las cuentas.

Asimismo, la también presidenta regional de Castilla-La Mancha negó que su partido haya recibido una comisión de 200.000 euros en 2007 a cambio de contratos en la ciudad de Toledo.

Pero lo más relevante de la declaración fue que Cospedal se desmarcó de las gestiones relacionadas con la desvinculación de Bárcenas del partido y sostuvo que su salida fue pactada en una reunión en marzo de 2010 por Rajoy y Javier Arenas.

Tras renunciar a sus cargos de senador y tesorero en 2009 por su imputación en el caso de corrupción Gürtel, una trama empresarial que pagaba comisiones al PP a cambio de contratos, Bárcenas siguió cobrando dinero de su partido hasta mayo de 2012.

El diario El Mundo publicó recientemente que nunca hubo una "indemnización en diferido", como afirmó Cospedal, sino que existía un contrato laboral con un salario de 255.600 euros anuales.

Con la declaración de Cospedal, Rajoy queda una vez más en el centro de la escena y como máximo responsable por su extesorero.

Agencia Télam y Ámbito Financiero

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