25 de noviembre 2009 - 00:00

La octava maravilla

La octava maravilla
El esqueleto metálico original de King Kong, utilizado en las escenas finales del clásico de 1933, se subastó ayer en Christies de Londres por 134.224 euros (200.894 dólares). Aunque mide sólo 55,88 cm. de altura, se utilizó para mostrar al simio gigante que aterrorizaba Nueva York y escalaba el Empire State Building. El documentalista Merian C.Cooper encargó la construcción de un modelo para el gorila, que se diseñó en el departamento técnico de efectos especiales de los estudios RKO, de Hollywood, que dirigía Willis OBrian. El ayudante de OBrian, el escultor Marcel Delgado, construyó el cuerpo del gorila a base de esponjas y algodón, a los que añadió músculos de goma que pudiesen moverse gracias a las articulaciones de extremidades y cabeza. El cráneo, de aluminio, se moldeó a partir de un modelo de madera y se juntó al esqueleto. Para darle más expresividad al rostro se perforaron agujeros en el cráneo de aluminio y se rellenaron de alambres delgadísimos, a los que se adhirieron los labios, las cejas y una nariz de goma.

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