Mañana el Banco Central enfrentará un nuevo test, quizás, determinante luego del rebote que experimentó la cotización del dólar a lo largo de casi un mes atrás y de los últimos datos de inflación. Es que, mañana será la licitación mensual de Letras del BCRA (Lebac) y el ente monetario deberá hacer frente a vencimientos por más de $532.000 millones.
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En el interín, luego del dato del IPC-GBA de mayo, el de junio trajo cierto alivio (IPC-N) pero aún la dinámica de la inflación núcleo parece no dejarle mucho margen al BCRA para dejar la tasa librada a las presiones políticas preelectorales. Por ello, a lo largo de varias jornadas fue interviniendo con firmeza en el mercado secundario de Lebac. En forma sostenida fue llevando el rendimiento de la tasa corta a niveles del 27% anual, pero también ajustó las de largo plazo. Cabe recordar que en la licitación anterior, de junio, el mercado ofertó $427.772 millones y el BCRA adjudicó $424.272 millones (vencían $547.042 millones por lo que hubo una baja en el stock en circulación de $122.770 millones). Las tasas de corte se ubicaron por ejemplo en 25.5% y 25.25% para la letra a 28 y 56 días respectivamente y en 24% y 23.75% para 210 y 273 días, respectivamente. Vale señalar que la duración promedio se incrementó a 59 días.
Como viene sucediendo, desde que el BCRA decidió reemplazar la tasa de interés de referencia de la política monetaria de las Lebac por la del corredor de pases a 7 días, es el rendimiento de las letras en el mercado secundario el que guía la toma de decisiones, no sólo del BCRA sino de los inversores. Por el accionar del BCRA en las últimas jornadas donde se lo vio activamente vendiendo letras en todo el espectro de plazos, con el objetivo de elevar los rendimientos, los analistas descuentan que mañana en la subasta mensual ajustará las tasas a los niveles del mercado secundario.
Más allá de que el dólar reacomodó posiciones, sin la intervención directa del BCRA, su probable impacto en la inflación de julio es uno de los factores que coadyuvan para que el Comité de Política Monetaria del BCRA tenga cautela a la hora de aflojar su firme política contractiva. Es que para el BCRA si bien el proceso de desaceleración de la tasa de inflación anual proyectada para los próximos doce meses continúa dando señales alentadoras, tanto por el lado de la inflación núcleo como también por la inflación en general aún no se siente cómodo para decidir una baja de las tasas de las Lebac. Vale mencionar que el martes pasado ni tocó la tasa del corredor de pases.
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