13 de enero 2017 - 00:00

Liberan Once y comienzan a reubicar a los manteros

Horacio Rodríguez Larreta dijo que al erradicar la venta ambulante se soluciona un problema histórico. Mientras tanto, los están censando para trasladarlos a dos galpones.

Custodia. La Policía controlaba ayer la zona de Once, para evitar que los manteros que no se plegaron al acuerdo vuelvan a ocupar los alrededores de la plaza Miserere.
Custodia. La Policía controlaba ayer la zona de Once, para evitar que los manteros que no se plegaron al acuerdo vuelvan a ocupar los alrededores de la plaza Miserere.
El tránsito en la avenida Pueyrredón fue liberado ayer luego del acuerdo al que llegó gran parte de los vendedores ambulantes desalojados en el barrio porteño de Once.

Minutos después de las 6 de ayer, el paso de vehículos en la avenida Pueyrredón, a la altura de la calle Bartolomé Mitre se normalizó, sin ningún tipo de incidentes.

Sin embargo, en la zona permanecían decenas de efectivos de las policías Federal y de la Ciudad para evitar que los vendedores que no aceptaron la propuesta volvieran a cortar la avenida.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, denunció ayer la existencia de "mafias" que "explotan a la gente" y afirmó que se soluciona un problema histórico al erradicar la venta ambulante en el lugar.

"Estamos solucionando un problema histórico, ya que Once es el lugar de mayor venta ambulante históricamente en toda la Argentina, tanto para los comerciantes que viven ahí, para los que antes era un drama porque perdían ventas, como para la gente", sentenció Rodríguez Larreta tras participar en un acto por el anuncio de obras del Paseo del Bajo, en el barrio de Puerto Madero.

El jefe de Gobierno señaló que los vendedores que quieran trabajar en los nuevos puestos que se habilitarán "tienen que estar en blanco, con monotributo social y, se tienen que anotar sin intermediarios, porque sabemos que los hay y que explotan a la gente".

Tras arduas negociaciones, en la tarde del miércoles el Gobierno porteño acordó con los vendedores trasladarlos a dos galpones, uno ubicado entre La Rioja y la avenida Rivadavia, y otro en Ecuador y Juan Domingo Perón, ambos en la misma zona de Once. "Lo importante es que ahora todos van a los lugares nuevos, que son más o menos seiscientos y pico de puestos, a dos cuadras de Once, o sea en la misma zona", precisó Larreta.

Paralelamente, el Gobierno porteño realizará un censo para registrar a todos los vendedores ambulantes que trabajan en el lugar y que ingresarán así a un sistema de monotributo social.

El primer día de conflicto, los vendedores ambulantes habían cortado la avenida Pueyrredón, quemaron tachos de basura y se enfrentaron a los efectivos con piedras y cascotes, mientras que los agentes respondieron con gases lacrimógenos y bombas de estruendo. Estos incidentes ocasionaron la detención de algunos de los manifestantes y también varios heridos. La protesta continuó y durante la noche del martes siguieron interrumpiendo el tránsito en la esquina de la avenida Pueyrredón y Bartolomé Mitre. Finalmente, ayer abandonaron la zona y la liberaron para el tránsito.

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