6 de agosto 2010 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Comienzo de mes a toda orquesta, aunque como siempre rezando mirando hacia Wall Street. Lentamente, los pesimistas, aquellos que con el Dow Jones a 9.500 puntos vaticinaban el apocalipsis, se van pasando de bando y ahora recomiendan «gradualmente» invertir en activos de riesgo. Comienzan a escasear, como siempre sucede tras fuertes subas, las alternativas jugosas «para hincarle el diente». Se sigue viendo trayectoria ascendente a dos papeles de alto rating en la plaza: el cupón PBI en dólares y el Discount en dólares. Con el dólar planchado, en el mercado se siguen cada vez con mayor atención las distintas alternativas para invertir en pesos. Los cheques de pago diferido se transformaron en uno de los instrumentos favoritos. En julio se registró el récord de volumen negociado, ya que se superaron los $ 100 millones. La tasa de los cheques que se negocian en Bolsa para plazos de 60 o 90 días se ubica en un 11%. Y para alcanzar niveles más atractivos hay que estirarse a más de 120 días, con rendimientos del 12% al 12,5%. Es levemente más alto que lo que hoy ofrecen los plazos fijos bancarios. Las Letras del BCRA también aparecen en el menú, sobre todo después que el Central autorizara a las empresas a adquirirlas. El rendimiento a 49 días es del 11,49% anual. Las tres de la provincia de Buenos Aires tienen rendimientos levemente más generosos: un 11,59% y un 12,25% para 49 y 91 días de plazo. Para el plazo de tres meses, la Ciudad de Buenos Aires pagó un 11,97%. Si bien las tasas son muy negativas en términos reales, la ganancia se vuelve atractiva medida en dólares, siempre y cuando el tipo de cambio no presente variaciones significativas.

Donde hubo mucha información sobre la marcha de la economía y de la política fue en el casamiento del economista Ernesto Schargrodsky el sábado pasado en Sitio Palermo, sobre la calle Humboldt. En realidad, se trataba de un balotaje. Estaban Nicolás Dujovne, Miguel Kiguel, Eduardo Levy Yeyati, Lucas Llach, Fernando de Santibañes, el matrimonio Cairoli (Capital Markets), Federico Sturzenegger, un eufórico Juan Pablo Nicolini, Guido Sandleris, Rafael Di Tella. También, escuchándolo todo, la reciente incorporación del PRO Miguel Braun y Sergio Berenstein. Lo comentado: las encuestas ya verifican una notoria recuperación en la intención de voto a favor de Néstor Kirchner y su victoria ahora en balotaje ante buena parte de candidatos de la oposición. Meses atrás, las encuestas reflejaban que perdía contra todos. Este tema es sobre el que más preguntan inversores extranjeros que pasan por el país.

Una de las novedades del mercado en pesos es la salida de la primera emisión de Obligaciones Negociables por $ 20 millones de CGM Leasing, compañía en la que el Grupo Cohen posee el 51%. Pagará una tasa de Badlar más un 5% anual, y los intereses se liquidan en forma mensual. El instrumento tendrá un plazo total de 30 meses y representa un salto luego de la colocación de una docena de fideicomisos.

A diferencia de lo que sucedió en Wall Street, donde el 75% de las empresas divulgó ganancias mayores que las esperadas en el segundo trimestre, los resultados de las cotizantes porteñas más bien decepcionaron. Ni siquiera la fuerte recuperación económica hizo demasiado para ayudar a los balances. Entre las compañías que no dejaron del todo satisfechos a los inversores se encuentran Banco Macro, Siderar y especialmente Tenaris, principal referente del índice Merval, que ganó $ 501 millones contra $ 709 millones del mismo trimestre del año pasado. Ahora la expectativa pasó a los resultados que se conocerán la semana próxima, entre ellos Edenor, Grupo Galicia y Francés.

Había expectativa en el mercado por la reunión de directorio de ayer del Central. Pero desde la autoridad monetaria buscaron bajarle el tono a la polémica generada la semana pasada y ni se habló de una posible modificación en los encajes bancarios. «Aún falta mucho para que termine el trimestre, y tenemos distintos instrumentos para cumplir con el programa monetario», aseguraron fuentes de la entidad. Por lo pronto, las tasas no ayudan para que los bancos capten más plazos fijos. El dato divulgado ayer muestra que la Badlar (tasa para colocaciones mayoristas) volvió a bajar a menos del 10% anual para el plazo de treinta días. Sucede que hay cada vez más liquidez en la plaza y los bancos no compiten por captar fondos.

No sólo las películas clase B tienen su encanto. También en el mercado crece el interés por los productos que entran en esta categoría. Se trata de los valores representativos de fideicomisos, pero que cobran recién después que haya cobrado la clase A. Como vienen detrás en el orden de cobro, y por lo tanto el riesgo de incumplimiento es mayor, tienen tasas de interés sensiblemente más alta. Ayer, por ejemplo, se cerró una emisión de megabono: pagó un 13,2% para la mayoría de los inversores, pero un 16,45% por los certificados clase B. Cada vez son más los fondos comunes que incorporan este tipo de instrumento en el portafolio para buscar un mayor rendimiento.

Pablo Aldazábal fue reelecto como presidente del Mercado de Valores. Tras la asamblea, el directorio también designó a Roberto Blanco como vicepresidente, mientras que Claudio Pérez Moore actuará como secretario, al tiempo que se ratificó a Ernesto Allaria como tesorero.

Hace un año, uno de los temas polémicos en el mercado era la decisión del Central de no autorizar la remesa de dividendos al exterior a Edesur, bancos y otras compañías. Pero esta tendencia se revirtió totalmente en el segundo trimestre. Es más, el envío de utilidades al exterior llegó a un récord: ascendió a u$s 2.125 millones en el segundo trimestre (ver pág. 7). El dato surge del Balance Cambiario que ayer distribuyó la entidad monetaria.