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Lo que se viene es lo más complicado para los Jaguares
Si bien la que fue la tercera derrota consecutiva se dio nuevamente por un margen menor a siete puntos y en consiguiente hubo un premio consuelo en la forma de punto bonus, las dificultades de jugar en un torneo con los tres países que mejor juegan al rugby son claramente visibles.
El 13 a 8 ante Stormers, tras la quinta fecha claramente uno de los equipos que mejor está jugando, podría haberse transformado en un inmerecido triunfo con un poco de suerte para el equipo argentino. Los merecimientos poco cuentan a este nivel, y de haber ganado, el largo viaje a Nueva Zelanda y Japón que comenzó un minuto antes de la medianoche del domingo hubiera sido con un positivismo mayor.
No pudo ser y ahora en Auckland, esperando a los Blues de la principal ciudad de este país, el foco debe estar en mejorar cualitativamente.
Por delante tienen cinco partidos en un período por demás intenso ya que 30 horas después del partido en Vélez Sarsfield emprendieron el viaje a Oceanía. Allí jugarán tres partidos dificilísimos frente a los ya mencionados Blues, los Hurricanes en Wellington y finalmente en Christchurch frente a los Crusaders. Enseguida, vía Auckland, viajarán a Tokio para jugar contra la franquicia de aquel país para regresar, vía Auckland nuevamente, a Buenos Aires.
Sin tiempo para el descanso, ese siguiente fin de semana tendrán un partido contra los Southern Kings de Sudáfrica nuevamente en Vélez antes de un merecido fin de semana de descanso.
Este torneo presenta dificultades desde lo técnico y lo físico hasta lo logístico. Para este viaje de un mes se fue con 25 jugadores, un número reducido, pero para la tercera semana viajarán diez jugadores que quedaron en Buenos Aires recuperándose del trajín o golpes y lesiones, suponiendo que la misma cantidad regresará para descansar de cara al partido contra los Southern Kings.
Si bien este torneo, en distintos formatos, ya que empezó con 12 equipos y hoy son 18, se juega desde 1996, la falta de experiencia en referencia a tanto viaje es parte del proceso de aprendizaje necesario. Al regreso, o durante la misma gira, sabremos si fue la mejor medida la de viajar con un plantel reducido mientras el resto quedaba en casa.
Desde los papeles, pareciera una buena decisión pero las necesidades físicas de este torneo hacen que haya, cuando Jaguares sólo jugó cuatro partidos, una serie de lesionados que permite pensar que durante la gira podría quedarse con pocos jugadores. De ser así, los reservas que viajarán más tarde deberán subirse a un avión de urgencia.
El apoyo del público hacia los Jaguares fue tan grande en la segunda presentación en casa como en la primera, con mas de 18 mil espectadores. La falta del prometido buen juego ojalá no sea en detrimento de los simpatizantes, que están teniendo la posibilidad histórica de ver al mejor rugby del mundo en el país, en sus dos versiones: el Rugby Championship con los All Blacks, Wallabies y Springboks y el semillero de este torneo, el fantástico Súper Rugby.


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