López Murphy, con nuevos amigos

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Se animaron los alicaídos campamentos porteños que siguen a Francisco de Narváez por el avance en conversaciones de tono electoral con Ricardo López Murphy y también con el radicalismo de la Capital Federal.

Hoy será un día clave para conocer si finalmente se sellará una alianza para los comicios del próximo 10 de julio entre las tres agrupaciones, negociaciones que encara el legislador porteño Daniel Amoroso, con la contundencia de un enfriamiento en la relación de De Narváez con el jefe de Gobierno porteño.

Ayer, el propio Mauricio Macri admitió ese estado cuando acusó al empresario de haber roto el acuerdo que mantuvieron en las pasadas elecciones. Dijo que «a él le fue bien en la elección que lo apoyamos y decidió hacer otras alianzas». El reproche es mutuo. Desde el denarvaísmo acusan a Jorge Macri de haber roto el bloque conjunto en la provincia de Buenos Aires, y desde el PRO, a Amoroso de haberse ido de la bancada porteña.

Confluencia

Así, los exsocios de Macri agotarán las horas que restan hasta el sábado -cierre de listas- para confluir en una boleta electoral. El mayor problema lo presenta la UCR, que si bien no ha logrado anotar una alianza tras la fuga del socialismo y el GEN (Stolbizer) hacia la lista de Pino Solanas, pone reparos en una reconcialiación con L. Murphy.

En los borradores de esos acuerdos se maneja la posibilidad de la candidatura del economista a jefe de Gobierno, acompañado por la radical Silvana Giudici y como primer candidato a legislador porteño el denarvaísta José «Pepe» Scioli. También hablan de acordar un binomio y que cada agrupación lleve su propia boleta de candidatos a legisladores por la Ciudad de Buenos Aires.

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