3 de octubre 2012 - 00:00

Los cuentos de “Culpa” provocan casi adicción

Los cuentos de “Culpa” provocan casi adicción
Ferdinand von Schirach «Culpa» (Bs.As., Salamandra, 2012, 153 págs.) 

Si no descubrió aún a Ferdinand von Schirach tome un ejemplar de «Culpa» en una librería y vaya al relato «Anatomía», de poco más de dos páginas, que se lee de un tirón. El impacto le provocará el deseo de leer otro de inmediato. Hay quince, y si bien todos tratan esencialmente de crímenes y sexo, todos son diferentes. Hay historias que merecen estar en una antología de los mejores relatos policiales, entre lo mejor de la narración gore, del cuento gótico o del relato fantástico. Por ejemplo el de un grupo de chicos que en un internado deciden recrear la orden secreta de los Iluminados y concluyen en un suceso luctuoso donde se bate en el fondo una sombra demoníaca que remite a los inquisidores medievales («Los iluminados»). O ese de un juez a punto de jubilarse que perdona el asesinato de un psicópata que no ha parado de golpear a su mujer desde que se casó y prometió violar a su hija ahora que tiene diez años «y ya está a punto» («Compensación»). O la violación de una joven mesera por los miembros de una banda musical, que no por eso deja de tomar cerveza y hacer bailar a la gente («Fiestas»). Los temas son diversos y el temor, en cada caso, es a revelar su trama, que esta urdida con una cuidadosa y admirable perfección.

Ferdinand von Schirach, abogado criminalista, nieto de un jerarca nazi condenado en Nuremberg, deslumbra recordando casos, donde suele ser narrador y protagonista secundario, que surgen de las más de 700 defensas que a los 48 años lleva realizadas, principalmente, en los tribunales de Berlín . En su cuentos, escritos con sobriedad e inteligencia, evita caer en ese efecto retórico que en el siglo pasado se llamó «hacer literatura», y sirvió para llenar páginas a muchos autores. Por momentos sus historias, su escritura, llevan a pensar en las de otro jurisconsulto alemán, Bernhard Schlink, el de la novela «El lector» y los cuentos de «Mentiras de verano».

Los cuentos de von Schirach a pesar de ser verdaderos modelos de relato breve, están construidos de un modo que hacen vivir historias densas, múltiples, donde puede llegar a saberse de un pueblo entero, y en las que resulta imposible dejar de leer hasta el final. Y el final puede ser conmovedor, absolutamente inesperado, un golpe bajo que lleva a las alturas de lo humano y, a la vez, a la sordidez que nos rodea, aunque por lo general evitemos mirarla. Con su primer libro de relatos, «Crimenes» -que si no conoce ira a buscarlo tras leer «Culpa»- el abogado alemán von Schirach se convirtió en best seller internacional, y ya han contratado varias narraciones suyas para llevarlas al cine. Ahora habrá que esperar la traducción de «El caso Collini», su primera novela, donde aborda el tema de los juicios a criminales nazis durante la posguerra, a los que a menudo se impuso penas ridículas.

M.S.

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