14 de febrero 2014 - 00:00

Los estudiantes acusan a bandas del oficialismo

Caracas - Grupos afines al Gobierno venezolano, llamados colectivos, ganaron un importante espacio ayer en la prensa después que el miércoles se registraron tres muertos y más de 60 heridos, en un contexto de marcada parcialidad informativa y censura mediática gubernamental que desplazó los reclamos opositores a un segundo plano y centró los acontecimientos en los hechos de violencia.

Tras la protesta del miércoles, convocada por estudiantes y respaldada por grupos de oposición, el foco dejó de estar en el reclamo del estudiantado (la liberación de ocho compañeros detenidos en recientes manifestaciones), para estar en los hechos de violencia en los que presuntamente estuvieron involucrados los colectivos, considerados por analistas "paramilitares" del Gobierno, pero nunca calificados como tales en los medios venezolanos.

Los colectivos son grupos armados que operan en varios barrios de Caracas desde el pasado Gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) y se manifiestan simpatizantes del oficialismo. Chávez llegó a censurarlos públicamente, diciendo que es el Estado el que debe tener el monopolio de la fuerza, pero el Gobierno nunca ha intentado desarmarlos.

Los dirigentes políticos que convocaron la marcha, acompañando a los estudiantes, afirman que la manifestación terminó pacíficamente y que luego que el grupo se retiró entraron en escena los colectivos imponiendo su ley. Una de las tres víctimas que dejó la protesta fue identificada como Juan Montoya, uno de los líderes radicales de los colectivos del barrio popular 23 de Enero, vecino a la Casa de Gobierno.

Las fotografías colgadas en las redes mostraban a individuos enmascarados, armados con fusiles, en motocicletas y disparando contra los manifestantes.

Al conocerse la muerte de Montoya, el presidente de la Asamblea Nacional (Congreso), Diosdado Cabello, instó a los colectivos de dicho barrio a tener "calma". "Un líder de los colectivos del 23 de Enero falleció, asesinado por las hordas fascistas de la derecha venezolana. Lo estaban cazando, no tenemos duda de eso", declaró Cabello.

En conferencia de prensa, el líder opositor Henrique Capriles preguntó ayer al Gobierno de Nicolás Maduro cuándo "van a desarmar a los grupos anárquicos que salen a agredir a nuestro pueblo".

El alcalde de Caracas y figura del oficialismo, Jorge Rodríguez, rechazó que la Policía o los colectivos hayan disparado contra los dos estudiantes que murieron después de la manifestación. "Los tres (incluyendo Montoya) murieron a balazos, pero no por balas de los cuerpos de seguridad y los colectivos", dijo Rodríguez a la cadena multinacional Telesur.

Simultáneamente, círculos políticos bautizaron lo ocurrido el miércoles frente a la Fiscalía General, que fue atacada con piedras y bombas incendiarias, como un "blackout informativo" como el ocurrido en abril de 2002, cuando el fallecido presidente Hugo Chávez fue sacado del poder durante 48 horas. Mientras transmitía los hechos en la Fiscalía, tras una marcha de la oposición, el canal colombiano NTN24 fue sacado de la programación de la televisión por cable, mientras varias páginas electrónicas noticiosas tuvieron problemas con internet.

La televisión, incluyendo el canal de noticias Globovisión, apenas puso en pantalla algunas imágenes de la marcha, principalmente cuando arrancó desde la Plaza Venezuela, en el este de la ciudad. El canal oficial Venezolana de Televisión sí emitió imágenes de los alborotadores atacando la sede de la Fiscalía, atribuyendo el brote de violencia a la oposición.

"Lo que realmente ocurrió fue un episodio del desarrollo del golpe de Estado continuado que sectores de la oposición permanentemente intentan perpetrar. Fue una puesta en escena para desarrollar y expresar sus planes, que logró lo que buscaban: muertos, y que la población viviera horas de angustia, zozobra", señaló Rodríguez.

Agencia DPA

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