22 de junio 2016 - 00:58

“Los políticos del siglo XXI olvidaron la lección de Trajano”

Tras su premiada trilogía sobre Escipión y Aníbal, Posteguillo dedicó siete años a escribir sobre Trajano, porque para el autor español “ninguno, salvo Augusto, gozó de un Gobierno con una popularidad tan elevada como él”.

POSTEGUILLO. “Memorias de Adriano” es una muy hermosa novela de Marguerite Yourcenar, pero su nivel de historicidad es reducido”.
POSTEGUILLO. “Memorias de Adriano” es una muy hermosa novela de Marguerite Yourcenar, pero su nivel de historicidad es reducido”.
"Los políticos ignoran o desprecian las enseñanzas de la lucha contra la corrupción que con tanto acierto emprendió el emperador Trajano hace casi dos mil años", comenta el escritor español Santiago Postegillo, que con "La legión perdida", que publicó Planeta, cierra su monumental trilogía, compuesta por las previas novelas históricas "Los asesinos del emperador" y "Circo Máximo". Profesor de Literatura en la Universitat Jaume I de Castellón, con posgrados en EE.UU. y el Reino Unido, fue múltiplemente premiado por su trilogía histórica "Africanus", sobre Escipión y Aníbal. En su breve visita a Buenos Aires dialogamos sobre su notable trilogía, de más de tres mil páginas, documentadas, ágiles y entretenidas, sobre el extraordinario y menospreciado Cesar Marco Ulpio Trajano.

Periodista: Dedicó siete años a contar la historia del emperador Trajano, menos famoso literariamente que Adriano, el Cesar al que legaría el poder...

Santiago Posteguillo:
Son muchos años de la vida de uno para dedicárselos, ¿no? Sucede que la trilogía "Africanus", sobre Escipión y Aníbal, funcionó muy bien. Me negaba a que se dijera "bueno, escribió sobre Escipión, pero después nada, eh...". Entonces me propuse escribir una trilogía con objetivos más ambiciosos que la primera. No llevó a eso vanidad, vanagloria, pundonor. Me llamó la atención de Trajano que era el primer emperador no itálico, de origen hispano, apenas hay relatos sobre él, no hay películas ni series de televisión. Conclusión: debe ser el tipo más aburrido de la historia de la humanidad, por eso nadie lo ha novelado. Me pongo a investigar y descubro que cuando llega a Roma logra la máxima atención, por su competencia, su capacidad. Creo que si en vez de haber nacido en Hispalis, que es hoy Sevilla, hubiera nacido en Londinium, es decir en Londres, hoy se estaría en la décima versión de El Gran Trajano, esta vez protagonizada por Brad Pitt. Y eso es porque los de habla inglesa saben vender mejor su cultura. Pero salió de Hispania. Y eso que tiene tela: luchaba contra la corrupción, obligaba a los funcionarios corruptos a devolver el dinero, hacía política social sin subir impuestos, promulgaba órdenes para que se distribuyeran alimentos entre los más desfavorecidos, custodiaba la realización de un nuevo acueducto para el barrio más pobre de la ciudad, invertía en cultura, arreglaba las bibliotecas incendiadas en la época de Domiciano, creaba nuevas bibliotecas de textos latinos y griegos, hacía una nueva Ciudad de la Justicia, hizo construir la Basílica Ulpia, reconstruyó el Circo Máximo, unió con un canal el Nilo con el Mar Rojo, etcétera, etcétera. Era ejemplar. ¿Por qué consigue lo que consigue? Porque pide austeridad pero predica con el ejemplo. Si marchaban las legiones, bajaba de su caballo y marchaba con ellos, comía su rancho, bebía su agua. Su médico le decía: tienes 60 años y los legionarios 20. Y él le contestaba: puedo ponerme enfermo, pero no perder la autoridad moral sobre ellos. Nadie, salvo Augusto, gozó de un Gobierno con una popularidad tan elevada como Trajano. En verdad que es un personaje que merece ser recordado.

P.: ¿Por qué cree que con tanto valores es poco recordado y celebrado?

S.P.
: Porque es un Cesar que viene de los márgenes, porque es hispano, porque los españoles no solemos prestar mucha atención a las partes buenas de la Historia. Creo que el estigma de la homosexualidad, que durante tantos siglos hemos arrastrado, no le ha ayudado a Trajano. Tiene un matrimonio con Pompeya Plotina, que es un pacto político urdido por su padre, senador y general, para hacer ascender el lugar de los hispanos en el imperio. Es un matrimonio en el que nunca hubo amor, sí respeto. El amor que Plotina no tuvo en Trajano, lo encontró en Adriano, que la utilizaba para escalar, y era un fraude de relación. Trajano tuvo una relación conocida con el actor mimo Pylades. En "La legión perdida" cuento de su último gran amor, el príncipe Arbandes, hijo del rey de Osroene, en lo que hoy es Turquía, una relación íntima que se entremezcla con ese juego de tronos que es la novela donde se están poniendo y quitando reyes entre Partia y Roma. Allí se ve cómo las relaciones íntimas pueden influir. Es un momento doloroso para Trajano.

P.: Su visión de Adriano es opuesta a la de "Memorias de Adriano", de Margerite Yourcenar...

S.P.
: Por supuesto. Yourcenar es una magnífica novelista de incuestionable prosa evocadora. Lo pensé mucho. ¿Hago un Adriano en consonancia con la imagen proyectada por esa novela que tanto ha impactado en mi cultura o la hago a un lado y me voy a las fuentes clásicas, que son las fuentes de mis novelas? Yourcenar ha dicho que con el personaje de Adriano ha hecho lo que le gusta. Está muy bien. Una novela histórica puede tener diversos niveles de historicidad. La suya es una muy hermosa novela pero su nivel de historicidad es reducido. Las fuentes clásicas dicen que Adriano cuando un esclavo le servía mal el vino le sacaba los ojos con una cuchara. Se gastaba el dinero público en sus amantes. Se hará construir una mansión tan ostentosa como innecesaria. Ordenará la muerte de personajes relevantes, entre otras la de Apolodoro de Damasco, el arquitecto más genial hasta el Renacimiento. Hizo un golpe de Estado, porque Trajano no quería a Adriano como sucesor. Lo medité y decidí ponerlo con el pack completo. También lo pongo culto, inteligente, sensible. Sé que provoco el disenso, pero la controversia no está mal. Creo que el debate está sustentado.

P.: En su novela hay un "juego de tronos" que no sólo hace referencia a la serie sino que tiene ecos que remiten a la actualidad.

S.P.:
Es inevitable. Me cuido mucho de no caer en un falso "presentismo". Puedo hacer esfuerzos por recuperar personajes femeninos, pero no puedo poner una feminista, que no tiene sentido en esa época. Pero hay muchos hechos que se repiten, por ejemplo la lucha contra la corrupción de Trajano. O... ¿por qué teniendo fama y gloria se lanza a la guerra con Partia? Por pragmático. Quiere controlar la ruta emergente más importante, la Ruta de la Seda, la ruta con China. Lo sabe importante. Está indignado de que en Roma se gasta más de seis millones de sestercios al año en comprar productos de China. Si hoy levantara la cabeza se vuelve a la tumba aterrado. Es un adelantado a su tiempo que ve por dónde va ir el mundo, e intenta situar su territorio en consonancia con ese futuro. En ese sentido hay guiños constantes, relaciones que se pueden hacer. Al fin de cuentas Trajano ofrece una lección histórica, corrige el desastre de Craso. Sabiendo lo sucedido, corrige los errores para no repetirlos. Demuestra que saber la historia es útil para corregir lo malo y mejorar. Los políticos del siglo XXI parecen haber olvidado la lección de Trajano. Trajano, que hizo guerra a lo que hoy es Irak, supo pensar que tan importante como pensar la guerra era planificar la posguerra. No haberlo hecho en el siglo XXI ha traído como consecuencia, las crisis, los atentados, el desastre actual, por la incapacidad de los políticos que se lanzaron al conflicto sin pensar en el después, como supo hacerlo Trajano.

P.: ¿Qué está escribiendo ahora?

S.P.:
Estoy trabajando en otra novela histórica, que no será una trilogía, ya tengo dos, sin la trampa de que tenga tres mil páginas, y con un personaje que la editorial me pide que mantenga en el misterio. Y luego, otro libro de relatos como fueron "La noche en que Frankestein leyó el Quijote" y "La sangre de los libros".

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