15 de julio 2015 - 00:00

Los puntos clave

El tratado de más de cien páginas entre Irán y el llamado Grupo 5+1

(los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) limita el programa nuclear iraní durante 25 años, durante los cuales habrá intensivas inspecciones internacionales.

• La República Islámica se compromete a no enriquecer uranio por encima del 3,67% durante al menos 15 años. El uranio para fines pacíficos requiere de un enriquecimiento de hasta el 5%, mientras que para alimentar un arma nuclear se requiere que ese material se purifique al 90%.

• Asimismo, acepta reducir en dos tercios sus centrifugadoras, que pasarán de 19.000 a 6.104. Todas serán de primera generación, esto es las menos eficientes para el enriquecimiento del uranio.

• Acepta también reducir de 12.000 a 300 kilogramos sus reservas de uranio de bajo enriquecimiento por 15 años.

• Irán modificará su planta de Fordo para que allí no se pueda enriquecer uranio durante al menos 15 años. Sólo podrá realizar esas tareas en la central de Natanz, con un máximo de 5.060 centrifugadoras de primera generación durante los primeros

10 años.

• En contrapartida, Irán verá aliviadas las sanciones internacionales que pesan sobre su economía. EE.UU. y la Unión Europea suspenderán las sanciones tras un período de seis meses, durante el cual la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) deberá verificar el cumplimiento persa.

• Cualquier incumplimiento iraní hará que las sanciones sean inmediatamente reinstaladas.

• La prohibición a Irán para importar y exportar armas seguirá vigente por cinco años más, mientras el embargo de compuestos para su programa de misiles balísticos se mantendrá otros ocho años.

Dejá tu comentario