13 de enero 2011 - 00:00

Lugo asilaría a un opositor a Evo y desata impensada crisis

Fernando Lugo y Evo Morales, presidentes de Paraguay y Bolivia, han pasado de ser aliados y hasta amigos a protagonizar una fuerte pelea política. El motivo es el posible asilo paraguayo al removido gobernador de Tarija, el opositor Mario Cossío.
Fernando Lugo y Evo Morales, presidentes de Paraguay y Bolivia, han pasado de ser aliados y hasta amigos a protagonizar una fuerte pelea política. El motivo es el posible asilo paraguayo al removido gobernador de Tarija, el opositor Mario Cossío.
La Paz y Asunción - En una disputa in crescendo e impensada hasta hace pocas semanas, Evo Morales elevó ayer el tono y acusó al Gobierno paraguayo de Fernando Lugo de «proteger a un corrupto» si éste decide otorgar asilo al opositor boliviano Mario Cossío, como dejó trascender.

«Es un caso de corrupción. Por supuesto, respetando la soberanía de cualquier Gobierno, de cualquier país, pero no puede haber gobiernos, países, ni organismos internacionales que puedan proteger a corruptos», afirmó Morales en conferencia de prensa en el gubernamental Palacio Quemado.

Morales se refería al caso de Cossío, uno de los más importantes opositores a su Gobierno, quien huyó a Paraguay en diciembre tras ser separado de su cargo como gobernador del departamento de Tarija, acusado de corrupción.

Lugo había declarado el martes a la cadena estadounidense CNN que Paraguay «no tendrá ninguna dificultad de brindar el estatus de refugiado» al exgobernador boliviano, al tiempo que indicó que «hay indicadores» de que Cossío «siente una persecución política».

«Hay indicadores, también hay publicaciones periodísticas sobre la forma en que el mismo ha sido destituido de su cargo, si bien tiene causas con la Justicia», subrayó el gobernante paraguayo, considerado aliado de Morales hasta ahora.

«Darle el estatus de refugiado al gobernador Cossío no depende exclusivamente del presidente de la República. Lo determina la CONARE, pero he adelantado mi opinión; creo que Paraguay tiene una larga tradición solidaria con los que han pedido refugio en este país», dijo Lugo, dando casi por hecha su definición.

La Comisión Nacional de Refugiados (CONARE) de Paraguay, un organismo de siete miembros, conformado por representantes del Ejecutivo y del Legislativo, debe decidir antes de fin de marzo si otorga refugio.

«Existe la tendencia para aprobar el pedido de refugio, con más razón después de las declaraciones del presidente de la República, quien admitió que Cossío siente que está perseguido en Bolivia», reafirmó ayer en Asunción la senadora oficialista Zulma Gómez, que representa al Senado en la CONARE.

Tradición

Gómez, perteneciente al Partido Liberal, el mayor de la heterogénea coalición que apoya a Lugo, dijo no haberse sorprendido por las declaraciones del mandatario. «Por más amigo que sea del presidente Morales, éste es un asunto de derechos humanos. Ni el presidente ni nadie puede desconocer tampoco la tradición secular del Paraguay de solidaridad con los perseguidos. Eso nosotros lo tenemos muy claro», precisó Gómez.

«Cossío es un político que fue electo cinco veces por su pueblo, destituido sin un juicio justo, sin que se haya respetado el debido proceso», consideró la senadora.

Tanto Lugo como Morales dejaron claro, pese a la discrepancia, que las relaciones entre los dos países no deberían resentirse por este caso puntual, que ya generó un intercambio agrio de declaraciones el fin de semana entre el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera; y el paraguayo, Federico Franco (un acérrimo opositor a Lugo).

Cossío tiene abiertos 15 procesos por supuesta corrupción, pero sin ninguna sentencia judicial. Según una ley boliviana de mediados de 2010, basta con una acusación formal contra un funcionario para que éste sea destituido.

Debido a esa norma, dos alcaldes de capitales departamentales opositores a Morales ya fueron relevados de su cargo y reemplazados por funcionarios oficialistas.

Cossío, uno de los dirigentes emblemáticos de la resistencia regional contra Morales en 2008, asegura que en su país jueces y fiscales son manipulados por el Gobierno y que por ello decidió huir.

La citada resistencia cobró altas dosis de violencia en septiembre de 2008, que encabezaron políticos y dirigentes cívicos de la Media Luna, zona que integran los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija. El levantamiento llegó a amenazar la estabilidad de Morales en el cargo y requirió la intervención del bloque Unasur.

Por la denominada «masacre de Pando», que el 11 de septiembre de 2008 dejó decenas de campesinos oficialistas muertos, se encuentra en la cárcel el entonces prefecto (gobernador) de ese distrito, Leopoldo Fernández, sin que su libertad sea un reclamo de la oposición hoy en día.

Agencias AFP, EFE, ANSA y DPA 

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