9 de julio 2015 - 00:16

Macri-Sanz-Carrió, ahora separados

El trío de presidenciables de Cambiemos va rotando estrategias de campaña. Ahora, en el tramo final, el divorcio será la clave. Mauricio Macri, Ernesto Sanz y Elisa Carrió caminarán desde ahora hasta las PASO del 9 de agosto casi sin cruzarse, cada uno haciendo su camino y con estrategias bien distintas. Si bien la diferenciación es la clave, tanto Macri como Sanz (la decisión de batallar en esa sociedad pero en soledad Carrió la tomó hace rato) recibieron el consejo de hacer campaña por las PASO sin mezclar candidatos. Jaime Durán Barba sentenció que un pegote de nombres en los actos expulsaría votos de Cambiemos, especialmente los de votantes que creen realmente en las diferencias que existen dentro del grupo.

El divorcio de campañas se dio hace unos días, pero esta semana ya fue evidente. Sanz partirá el domingo a Chaco y de allí volará a Jujuy. En la primera escala lo esperan la intendenta de Resistencia, Aída Ayala, y, por su lado, Ángel Rozas.

Ayala hará equilibrio, una vez más: apoya en la presidencial tanto a Sanz como a Macri y a Sergio Massa.

El jujeño Gerardo Morales ya le organizó a Sanz gira completa por la provincia y la Quebrada de Humahuaca, territorio fuerte del senador. Ahí el aire será triunfal. Morales está convencido de que, además de la fortaleza histórica del radicalismo en San Salvador de Jujuy, también está en condiciones de dar pelea de verdad contra Eduardo Fellner para la gobernación. Como en el caso de Ayala y otros hay listas presidenciales múltiples en Jujuy, Morales apoya a Sanz, pero también a Macri, a Massa y hasta a Margarita Stolbizer, pero si gana la provincia esos pecados se le perdonarán de inmediato.

Sanz seguirá luego con una agenda que incluye tres provincias por semana hasta llegar a las PASO.

Elisa Carrió se recuperó del susto por el que fue internada en el Sanatorio del Diagnóstico. Un problema, bastante común en quienes cuidan su silueta, por baja de potasio que fue corregido sin mayores inconvenientes y de nuevo a la campaña.

Hoy Carrió hará su lanzamiento presidencial propio en el Palacio San Miguel. Habrá locro y empanadas, aprovechando el 9 de Julio. Luego partirá a Santa Fe para otra gira.

Macri no se mueve, tampoco podría, de su estrategia de concentración en la provincia de Buenos Aires. Quedó así decidido cuando lanzó a María Eugenia Vidal como candidata a gobernadora con el convencimiento de la necesidad de traccionar el voto desde su boleta presidencial. No es el primer candidato a presidente que lo hace, y en algunos casos la estrategia funcionó.

Ayer dio un ejemplo de eso. Caminó por Ituzaingó junto con Gabriela Michetti (que tiene como encargo extra hacer campaña en las provincias, sin diferenciar candidatos macristas de radicales y atender especialmente a estos últimos) y con Vidal.