20 de abril 2012 - 00:00

Matan a hija de gendarme que se resistió a un robo

El frente de la casa en donde la joven de 22 años recibió un balazo en el abdomen y murió a las pocas horas. Su padre está herido, pero fuera de peligro.
El frente de la casa en donde la joven de 22 años recibió un balazo en el abdomen y murió a las pocas horas. Su padre está herido, pero fuera de peligro.
La hija de 22 años de un gendarme fue asesinada ayer de un balazo en el abdomen por delincuentes que aparentemente pretendieron robarle a su padre su arma reglamentaria cuando salía en auto de su casa en la localidad bonaerense de Llavallol, informaron fuentes policiales.

Los investigadores aseguraron que dentro del vehículo además se encontraba un hermano de la víctima, de 11 años, y otra hermana, de 18, quienes resultaron ilesas; en tanto su padre, el gendarme Luis Aguilar, de 45, recibió un roce de bala en el hombro del lado izquierdo, aunque se encuentra fuera de peligro.

Las fuentes identificaron a la víctima como Anabela Soledad Aguilar, quien recibió un balazo en el abdomen que le provocó la muerte unas horas después del hecho. Todo comenzó cerca de las 23, cuando el gendarme Aguilar, vestido con ropas de civil, se retiraba junto a sus tres hijos en su camioneta Volskwagen Suran gris de la casa ubicada en la calle Tupac Amaru 794, a metros del cruce con Luján, en Llavallol, partido de Lomas de Zamora.

El gendarme, quien presta servicios en el Escuadrón Seguridad Vial Sur de esa fuerza federal, está separado de la madre de sus hijos y la noche del miércoles había cenado con ellos. Según relataron los vecinos, el hombre había estado con sus hijos en un supermercado de la zona, había regresado a su casa a dejar algunas bolsas y, pasadas las 23, salía para llevarlos nuevamente a la casa de su madre.

Aguilar alcanzó a hacer unos metros con el auto, pero antes de llegar al cruce de Tupac Amaru con Luján se les cruzó por delante un Volskwagen Fox ocupado por cuatro hombres, tres de los cuales se bajaron y lo amenazaron con armas.

Según relataron fuentes policiales, los delincuentes le exigieron a Aguilar su arma reglamentaria, pero el hombre se negó a entregarla y aceleró su auto con intenciones de escapar.

«El gendarme contó que le gritaban y le exigían que les entregara su arma reglamentaria, pero que en ningún momento le pidieron su auto», relató ayer un jefe policial.

Ante esa situación, el gendarme aceleró marcha atrás, pero chocó contra el cordón de la vereda, por lo que quedó detenido.

En ese momento, uno de los delincuentes efectuó cinco disparos con un revólver, uno de los cuales atravesó la ventanilla del conductor, rozó el hombro izquierdo de Aguilar e impactó en el abdomen de la joven de 22 años. Los delincuentes huyeron inmediatamente en el auto en el que habían llegado.

El gendarme, al ver a su hija herida, dejó a los dos hijos ilesos al cuidado de una vecina y trasladó a Anabela hasta el Hospital Santamarina. La joven ingresó en gravísimo estado y fue trasladada a un quirófano para ser operada, pero finalmente murió cerca de las 3 de la mañana de ayer.

Los investigadores trabajaban en el lugar del hecho en busca de testigos o de rastros de los presuntos autores del crimen.

En principio, los pesquisas creen que no se trató de un robo común.

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