Merecido homenaje

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Se lo había prometido apenas asumió, y Diego Armando Maradona cumplió. Citó a Ariel Ortega para el partido que la Selección jugará el miércoles próximo ante Haití en Cutral Có.

Será una especie de despedida de la Selección para un jugador que marcó una época con sus gambetas y quiebres. Que jugó 3 mundiales (Estados Unidos 94; Francia 98 y Corea-Japón 2002) y que fue el jugador que más y mejor utilizó la pesada camiseta número 10 después del retiro de Maradona.

Una amistad que nació en las concentraciones del Babson College de Boston durante el Mundial de Estados Unidos, cuando un joven «Burrito» de 20 años compartía la habitación con el ídolo máximo del fútbol mundial, y que se mantuvo siempre. En ese Mundial, Ortega tuvo que reemplazar a Diego después del doping positivo.

Maradona ya lo había citado para jugar contra Ghana en Mendoza, pero una inoportuna lesión lo dejó afuera y después por sus problemas personales perdió la titularidad en River, con lo que no pudo estar en las futuras citaciones.

Cuando Diego asumió, contó la anécdota de que había hablado con Ariel Ortega, en aquel momento jugando en el Nacional B para Independiente Rivadavia y le había dicho: «Mirá que te tengo en cuenta. Ponete las pilas, que te cito para la Selección», muchos pensaron que era una forma que tenía Diego para motivar a Ortega y ayudarlo a superar su mal momento, pero ahora se convierte en realidad.

Ortega tiene 36 años y hace más de 7 que no juega en la Selección argentina; el último que lo citó fue Marcelo Bielsa para un amistoso ante Holanda en Amsterdam el 12 de febrero de 2003 que se perdió por 1 a 0; ése fue su partido 87 en la Selección, donde marcó 17 goles. Ortega, que jugaba a disgusto en el Fenerbahce de Turquía, aprovechó ese partido para huir de ese equipo y volver a la Argentina, lo que le valió una suspensión mundial por parte de FIFA que recién se arregló un año después con su pase a Newells, donde fue campeón con Américo Gallego.

Un Ortega que ganó 6 títulos con River, 1 con el Parma en Italia y otro con Newells, que fue titular en aquel equipo de Passarella que ganó la Medalla de Plata de los Juegos Olímpicos de Atlanta de 1996, el Oro en los Panamericanos de 1995 y la Copa Libertadores de América de ese año, pero que es ídolo indiscutible de River y de la mayoría del fútbol argentino. Alguien que se merece un homenaje como el que Diego le brindará el miércoles, poniéndolo al lado de Palermo en el ataque argentino ante Haití.

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