21 de diciembre 2015 - 00:00

México vs. Brasil, el debate que viene sobre el modelo electoral

Como nunca antes, con razón o sin ella, 2015 puso en la lupa al sistema electoral. El escándalo, acotado pero ruidoso de Tucumán, más las denuncias -algunas de pura inercia- sobre la transparencia de las elecciones dejaron abierta para una discusión sobre sistema electoral estará vigente en el 2017.

Esta semana, el macrismo desembarcará en la Dirección Nacional Electoral, la DINE, que comandó Alejandro Tullio los últimos años, con lo que formalmente volverá al ministerio del Interior para quedar en el área de la Secretaria de Asuntos Políticos y Electoral a cargo de Adrián Pérez. Fernando Álvarez Álvarez, un académico vinculado al diputado, quedará al frente de la DINE aunque, a simple vista, según la propuesta que circula en Casa Rosada será para avanzar en una reforma política y electoral que implicará, a priori, discutir un nuevo sistema.

Hay, en esencia, dos posturas en discusión, aunque entre una y otra aparecen múltiples variables. Por un lado, el modelo de México, muy mirado por algunos politólogos criollos, donde funciona una agencia "autónoma", aunque con dependencia del Poder Ejecutivo, y bajo una coordinación entre partidos políticos, organismos electorales y ONG.

Ese esquema aparece como la variable más taquillera dentro del PRO, partido con alta participación de ONG. DE todos modos, ni Rogelio Frigerio, el ministro, ni Pérez quieren anticipar su preferencia ya que la intención es convocar a una serie de consultas con académicos, jueces y partidos para discutir qué modelo instrumentar.

En el otro rincón aparece el modelo brasileño, donde existe un Superior Tribunal electoral, y el proceso electoral está en manos de la Justicia que se hace cargo, incluso, del desarrollo del software para el voto electrónico que funciona hace varios años en ese país. Esa postura es la que empuja la Justicia electoral y fue expresada por Alberto Dalla Vía, de la Cámara Nacional Electoral y suma apoyos en otros sectores.

La intención de Frigerio y Pérez es lanzar pronto la convocatoria a partidos y académicos para iniciar a discutir una reforma electoral y política donde haya tres ejes: el rediseño orgánico de las elecciones -a través de qué organismo se harán las elecciones-, un cambio en el sistema de votación para avanzar hacia la boleta electrónica y iniciar un debate más complejo, porque tiene implicancias constitucionales, sobre el calendario electoral, en particular la unificación de fechas de elecciones, un tema que se vio en su punto extremo en 2015 cuando hubo 30 domingos con elecciones.

Esta semana, por lo pronto, operará el cambio de conducción en la DINE y en Interior anticipan que a principios de años comenzarán las consultas y convocatorias. En la Justicia en tanto, esperarán hasta febrero para expresar su posición institucionalmente aunque ya anticiparon que dudan de la "autonomía" de una agencia que dependa del Ejecutivo.

Dejá tu comentario