15 de junio 2012 - 00:00

Militares egipcios se quedan con todo a horas de crucial elección

Una mujer musulmana canta consignas frente a policías militares durante una protesta contra la candidatura presidencial del mubarakista Ahmed Shafiq, que también ayer quedó autorizada por el Tribunal Constitucional.
Una mujer musulmana canta consignas frente a policías militares durante una protesta contra la candidatura presidencial del mubarakista Ahmed Shafiq, que también ayer quedó autorizada por el Tribunal Constitucional.
El Cairo - El Tribunal Constitucional declaró ayer ilegítimo el nuevo Parlamento dominado por los islamistas, que denunciaron un «golpe de Estado militar» a dos días de las presidenciales, a la vez que convalidó la candidatura del último primer ministro del depuesto dictador Hosni Mubarak, Ahmed Shafiq.

«La Corte Constitucional afirmó en el detalle de su veredicto que las elecciones parlamentarias no fueron constitucionales para un tercio de las bancas en disputa (las correspondientes a postulantes independientes) y que (por ello) toda la composición del Parlamento es ilegítima desde su elección», indicó la agencia oficial Mena.

Los miembros del Consejo Militar estaban reunidos y no se pronunciaron sobre el veredicto inmediatamente, pero, según una fuente castrense, esta decisión devolverá al Ejército el Poder Legislativo tras su disolución.

«No queremos el poder, pero de acuerdo con la decisión de la Corte y esa ley, el poder vuelve a nosotros», indicó esa fuente. Con todo, las elecciones presidenciales de mañana y el domingo quedaron confirmadas.

Esta decisión judicial se suma a un decreto del miércoles de la junta militar que reinstauró el poder de que efectivos del Ejército y de la Policía secreta detengan a civiles, menos de un mes después de la derogación del estado de excepción que regía desde 1981.

Tras la rebelión popular del año pasado, que derrocó a Mubarak, el Ejército suspendió la Constitución y dejó el Gobierno en manos de los generales, que dirigen el país a través de un Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA).

Faruk Sultán, el titular del Tribunal Constitucional, aseguró que esta decisión deja «vacío» el Parlamento y que tiene que ser respetada por las autoridades.

El candidato de la islamista Hermandad Musulmana, Mohamed Mursi, dijo que «respeta el fallo», pero un alto responsable del grupo lo consideró «golpe de Estado militar».

«Es un golpe de Estado militar total en el que el Consejo Militar borró el período más honorable de la historia de nuestra patria», dijo Mohamed Beltagui en la página Facebook del grupo islamista, cuyo triunfo pretenderían evitar los militares.

La cofradía tenía más de la mitad de los escaños del Parlamento tras las elecciones legislativas que se celebraron entre noviembre y febrero.

Según este diputado y dirigente del Partido de la Libertad y la Justicia (PLJ), brazo electoral de la Hermandad, «este golpe de Estado empezó con la absolución de los altos responsables de la seguridad en el juicio de Mubarak», el pasado 2 de junio.

«Y (el golpe) termina dos días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, con la invalidación de la llamada ley de aislamiento político», añadió.

En otra decisión conocida ayer, el Tribunal Constitucional decidió invalidar una ley que prohíbe a los ex altos funcionarios del régimen de Mubarak presentarse a elecciones, lo que permitirá a Ahmed Shafiq ser candidato en las presidenciales del fin de semana.

El edificio del alto tribunal, en el sur de El Cairo, fue puesto bajo vigilancia del Ejército y varias personas se manifestaron para protestar contra estas decisiones. Pero por el momento, y aunque reinaba en el país una fuerte tensión, no se han registrado protestas masivas.

«Esto quiere decir que la revolución se ha terminado», dijo un manifestante que acudió a protestar contra la decisión de mantener a Shafiq como candidato, acusado por sus detractores de ser el favorito del consejo militar que dirige el país.

«No queremos más fulul», gritaron los manifestantes, un término peyorativo para designar los «restos» del antiguo régimen.

La ley invalidada ayer prohibía ejercer derechos políticos durante diez años «a cualquier presidente de la República, vicepresidente, primer ministro, presidente del Partido Nacional Demócrata (de Mubarak), hoy disuelto, secretario general o miembro de su consejo político».

Esta ley, calificada de «selectiva y vengativa» por la defensa de Ahmed Shafiq, concierne a las personas que ocuparon alguno de estos puestos durante los diez años anteriores al 11 de febrero de 2011, la fecha de la caída de Mubarak.

Agencias AFP, EFE, Reuters y DPA,y Ámbito Financiero

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