10 de marzo 2010 - 00:00

Moyano se abraza a bloque PJ por pliegos de basura

Mauricio Macri, ayer junto a la ministra de Desarrollo Social, María Eugenia Vidal, en la entrega de distinciones a ONG en la sede del museo Fernández Blanco.
Mauricio Macri, ayer junto a la ministra de Desarrollo Social, María Eugenia Vidal, en la entrega de distinciones a ONG en la sede del museo Fernández Blanco.
Los sindicalistas agrupados en las 62 Organizaciones Gremiales Peronistas con sede en Capital Federal desembarcaron ayer en la Legislatura porteña para sellar un pacto con el bloque PJ, que en términos elegantes implica «canalizar las inquietudes» de los gremios que tengan relación con la actividad de los diputados. Es decir, que voten las leyes que favorecen al sindicalismo.

Para empezar, Pablo Moyano, de Camioneros, advirtió cuestiones relacionadas con la renovación de los contratos de recolección de residuos, en función de imponer cláusulas de garantía de la continuidad de los actuales empleados. También estuvo Alejandro Amor, del poderoso gremio de municipales Sutecba, que la semana pasada se plantó con un paro de actividades para mortificar a la administración de Mauricio Macri por un error en la liquidación de los haberes.

Junto a ellos, Roberto Bonetti, secretario general de la UOM y una comitiva que se alojó en el despacho del titular de la bancada PJ, Diego Kravetz, y que integra otro colega de esos sindicalistas, Claudio Palmeiro del gremio de conductores de taxis que conduce Omar Viviani y que obtuvo una banca en las elecciones pasadas.

Los camioneros volvieron al ruedo con peticiones que ya habían manifestado hace cinco años, cuando se realizó la última licitación para la recolección de residuos domiciliarios para la Ciudad de Buenos Aires, un contrato que reparte alrededor de $ 1.000 millones al año y que es el más oneroso de los servicios que paga el distrito. Cuando se aduce que la familia Moyano tiene participación en el negocio, Pablo arrancó pidiendo que el bloque controlara que los nuevos contratos no provoquen cesantías. Es que el proyecto que envió Macri a la Legislatura, y que finalmente no consiguió votos, estima reducir de cinco a tres las empresas que se hagan cargo del servicio. Los contratos están vencidos y fueron prorrogados por seis meses tras la demora del Gobierno porteño en llamar a licitación. Lo cierto es que en la pasada renovación se incluyó una cláusula para que los recolectores de las empresas que perdieran el concurso pasaran a desempeñarse en las ganadoras. Pero, en ese entonces, durante el Gobierno de Aníbal Ibarra, los camioneros pretendieron más: también pelearon por ser indemnizados por despido a pesar de continuar trabajando en otra firma. Para ser más claro, Hugo Moyano terminó tirando una montaña de basura en la puerta del palacio municipal porteño frente a la Plaza de Mayo.

También se habló en la tenida del desdoblamiento que quiere hacer el Gobierno de la licitación del sistema parquímetros para implementar uno que pueda contratarse por mensaje de texto. Eso llevaría a concursar dos servicios: el de parquímetros, por un lado, y el de las grúas, por el otro. Ayer le pidieron al bloque que haga esfuerzos por impedir el desdoblamiento de la licitación.

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