28 de febrero 2013 - 00:00

Murió Van Cliburn, leyenda del piano del siglo veinte

La fama del estadonidense Van Cliburn, fallecido ayer a los 78 años, trascendió las fronteras del mundo musical desde su inesperada y simbólica victoria en el concurso Tchaikovsky de Moscú, a los 23 años, en 1958.
La fama del estadonidense Van Cliburn, fallecido ayer a los 78 años, trascendió las fronteras del mundo musical desde su inesperada y simbólica victoria en el concurso Tchaikovsky de Moscú, a los 23 años, en 1958.
El gran pianista norteamericano Van Cliburn, murió ayer a los 78 años, víctima del cáncer. Figura trascendente en la música del Siglo XX cuya fama trascendió las fronteras del mundo musical en especial por su inesperada y simbólica victoria del concurso Tchaikovsky de Moscú con sólo 23 años en 1958, en plena Guerra Fría.

Nacido en Shreveport, Louisiana, bajo el nombre de Harvey Lavan Cliburn Jr., el 12 de julio de 1934, Van Cliburn se había formado en la Juilliard School of Music de Nueva York con Rosina Lhévinne y su técnica era descomunal. Tras el shock y la repercusión mundial que significó su victoria en Moscú, el músico norteamericano inspiró en 1962 el que es todavía uno de los concursos internacionales más importantes: la Van Cliburn International Piano Competition que tiene lugar cada 4 años en Forth Worth, Texas, donde el pianista se había establecido en 1986. La próxima edición, a desarrollarse entre mayo y junio de este año, tendrá sin dudas una carga emotiva extraordinaria y estará obviamente (según informan los organizadores) dedicado a su memoria.

Piano y política

«El tejano que conquistó Rusia», titulaba la revista «Times» luego de que el joven pianista se alzara con el primer premio del prestigioso concurso Tchaikovsky, otorgado ese año (en su primera edición) por un jurado de lujo: los pianistas rusos Emil Gilels y Sviatislav Richter y los compositores Dmitri Shostakovich, Dmitri Kabalevsky y Sir Arthur Bliss. Las crónicas narran que Richter otorgó 100 puntos sobre 10 al ganador y 0 a todos los demás concursantes, y que Van Cliburn pasmó a los jurados con su interpretación en la final, pero que, dudando de la conveniencia de premiar a un norteamericano, consultaron al premier Nikita Khruschev, quien respondió: «¿Es el mejor? Entonces denle el premio».

Sólo veinte años después de esa victoria Van Cliburn se manifestó cansado de la frenética actividad de recitales, conciertos y grabaciones y comenzó a retirarse de la vida pública, con reapariciones a fines de la década del 80, desde su también histórica y muy simbólica presentación en la Casa Blanca para la cumbre entre Ronald Reagan y Mikhail Gorbachov.

El «héroe cultural» de Estados Unidos, el artista que «conquistó la imaginación norteamericana más que ningún otro pianista de su época» (en palabras del crítico Harold Schonberg), el músico que traspasó las fronteras en más de un sentido, vivió y murió rodeado de honores, del reconocimiento de sus compatriotas, del público y de muchos pianistas para los cuales fue un ejemplo y una inspiración.                           

Margarita Pollini

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