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“No prevemos cambios. El Gobierno mantiene rumbo”
Luis Blasco
El ejecutivo reveló que están reforzando la telefonía básica con vistas a participar en el negocio de la TV paga («pese a que hoy no nos es permitido dar ese servicio»), que van a incrementar en el 80% el año próximo la facturación en telefonía móvil («en buena medida por los smartphones y los paquetes de servicios que estamos ofreciendo») y que no les preocupa el clima político del país («el Gobierno sigue el mismo rumbo en que venía; no prevemos grandes cambios»).
A continuación las definiciones más salientes del ejecutivo:
La unificación de todas nuestras marcas en una sola, Movistar, no se producirá antes de 2013.
Este año llegamos a los 23 millones de accesos (clientes) en telefonía móvil y a seis millones en telefonía fija, de los cuales dos millones son de banda ancha. Crecimos el 70% en telefonía móvil; para 2012 creemos que vamos a crecer otro 80%.
El total de inversiones para mejorar nuestras redes en 2006 ascendió a $ 2.600 millones, una cifra superior a nuestro beneficio. Y pagamos $ 15.000 millones en impuestos en los últimos cinco años. Esto reafirma nuestro compromiso con la Argentina.
Para el trienio 2012-2014 vamos a invertir $ 10.000 millones, sin contar lo que podríamos destinar a la licitación del nuevo espectro, en caso de que el Gobierno convoque la licitación para el nuevo espectro (el denominado «4G» o cuarta generación).
¿TV por cable? Nuestro objetivo es mejorar e incrementar los servicios que les damos a nuestros clientes; hoy no nos está permitido ofrecer ese servicio, pero el sol no puede taparse con la mano; el mundo marcha a la convergencia, y por eso para nosotros la telefonía fija es el futuro: hoy representa el 35% de nuestra actividad, pero buena parte de esa cifra es banda ancha.
¿La nueva situación política? Nos parece que todo sigue igual; el Gobierno está en el mismo rumbo por el que venía transitando. No nos preocupa que tenga mayoría en el Congreso: ahora podrá sacar leyes con mayor facilidad.
No tuvimos problemas para los giros al exterior: si bien la liquidación de utilidades de este año se hará recién en marzo, a nuestros proveedores del exterior estamos pagándoles con total normalidad. De todos modos, hoy el 87% de nuestros insumos son argentinos.
En algún momento hubo problemas para la provisión de smartphones, pero se ha normalizado desde que se arman en el país. Hoy, el 80% de los teléfonos que vendemos provienen de Tierra del Fuego. Nuestro objetivo es importar lo menos posible.
Las tarifas telefónicas están bloqueadas desde 2001. Por ahora no parece ser nuestro momento para que se las actualice, pero confiamos en que en algún momento el Gobierno nos convocará a conversar ese tema. La telefonía celular no tiene tarifas sino precios, pero es una actividad sumamente regulada; es mentira que podamos hacer lo que queremos.
En ninguna parte del mundo la telefonía celular está considerada como un «servicio público» (como el agua, la luz, el gas, la telefonía fija...). Creemos firmemente que en este campo no hay mejor regulador que la competencia.
El mercado de la telefonía celular está repartido en tercios casi idénticos entre las tres prestadoras, de alrededor del 32% cada una; haya un cuarto jugador con una participación muy pequeña que completa el 100%.
Entre directos e indirectos tenemos 40.000 personas trabajando para nosotros, lo que nos hace el mayor empleador de la Argentina.

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