- ámbito
- Edición Impresa
Nobel literario a la pluma crítica de la bielorrusa Alexievich
Svetlana Alexievich, ganadora del Premio Nobel de Literatura, es una feroz opositora al actual régimen de Bielorrusia.
La autora premiada dijo ayer sentir una "gran alegría", tras obtener el premio, e instó a "no hacer concesiones ante el poder totalitario". También dijo "amar" al "mundo ruso", pero no a dirigentes como Stalin o el actual presidente de Rusia, Vladimir Putin. Alexievich, que llevaba años entre los favoritas para hacerse con el premio, es autora de libros sobre la catástrofe de Chernobil o la guerra de Afganistán, prohibidos en su país, que no le perdona el retrato que hizo del "homo sovieticus", un ser incapaz de ser libre.
Muchos de sus compatriotas la leen, aunque el régimen autoritario del presidente Alexander Lukashenko impide sus apariciones públicas en Minsk, donde reside parte del año. Alexievich abandonó el país a principios del nuevo milenio debido a la resistencia que encontraron sus obras en el régimen de Lukashenko, pero regresó en 2011. "Quiero vivir en casa, con mi gente, ver crecer a mis nietos", dijo tras años en París, Gotenburgo y Berlín. Además, la inspiración de su escritura siempre fueron conversaciones con otras personas. "Y donde mejor puedo hacerlo es aquí, en mi idioma", añadió.
Con este premio, el régimen de Minsk "estará obligado a escucharme. Hay tantas personas cansadas que ya no tienen la fuerza de creer. El premio puede significar algo para ellas", afirmó Alexievich al diario sueco Svenska Dagbladet. "Es una recompensa no sólo para mí, sino también para nuestra cultura, nuestro pequeño país", declaró en rueda de prensa. "Es difícil ser una persona honesta, pero no hay que hacer concesiones ante el poder totalitario", puntualizó. "Amo al mundo ruso, pero al mundo ruso humano", dijo. "No amo a Beria [director de la policía secreta estalinista], Stalin, Putin", puntualizó.
Nacida el 31 de mayo de 1948 en el oeste de Ucrania en una familia de profesores, diplomada de la facultad de periodismo de la Universidad de Minsk, Alexievich comenzó a recoger en un grabador los relatos de mujeres que combatieron durante la Segunda Guerra Mundial. Estos testimonios fueron la base de su primera novela, "La guerra no tiene rostro de mujer", que publicó en 1985 en ruso como el conjunto de su obra. "Los hombres olvidaron a sus compañeras de batalla, las traicionaron. Les robaron la victoria y no la compartieron", afirma la autora. El libro fue un escándalo en la entonces Unión Soviética, recuerda la historiadora Irina Shcherbakova, de la organización Memorial de Moscú.
Desde entonces, Alexievich sigue utilizando el mismo método para escribir sus novelas documentales: entrevista durante años a la gente que vivió experiencias extremas. "Necesito atrapar a una persona en un momento en el que ha sido sacudida", había dicho la escritora al semanario ruso Ogonyok.
"Por medio de su extraordinario método, Alexievich profundiza nuestra comprensión de toda una era", manifestó la Academia Sueca. "Los chicos del latón" fue un libro sobre la guerra de Afganistán, publicado en 1990, que la hizo célebre.
Su obra más famosa, "La plegaria de Chernobil", ha sido traducida en varios idiomas y publicada en casi todo el mundo. Algunos de sus libros fueron llevado a escenarios teatrales en Francia y en Alemania, donde recibió el premio de la Paz en la Feria del Libro de Frankfurt, en 2013.
Políticamente, las reacciones fueron mixtas, y diplomáticas. Pese a ser una fervorosa opositora a su régimen, el presidente bielorruso Lukashenko la felicitó ayer por el Nobel. "Su éxito me genera una enorme alegría", dijo el mandatario en Minsk. "Espero que su distinción les sea útil a nuestro Estado y a nuestro pueblo bielorruso. Su obra no ha dejado indiferente ni a Bielorrusia ni a los lectores de muchos países del mundo". En horas previas se había conocido la reacción del portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, quien dijo que por supuesto felicitaba a la escritora pero al mismo tiempo criticó sus declaraciones sobre Ucrania. "Al parecer Svetlana no dispone de todas las informaciones para poder estimar positivamente lo que ocurre en Ucrania", observó citado por la agencia Interfax. Alexievich califica el manejo de Rusia en el este de Ucrania como ocupación.
Pese a su fama, las obras de Alexievich no habían sido traducidas al español, pero las principales empezarán a ser editadas para América Latina a partir de noviembre y durante el año próximo, según lo informó ayer la editorial Penguin Random House.
La editorial anticipó que el primer título en aparecer en noviembre será "La guerra no tiene rostro de mujer", sobre las milicianas ucranianas y bielorrusas que combatieron contra la invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial. "La guerra no tiene rostro de mujer" ha sido definida "una obra maestra del periodismo de investigación".
La ganadora del Nobel invirtió más de cuatro años en escribirla, recorrió más de cien pueblos y ciudades y entrevistó a más de 200 veteranas de guerra, según precisó sobre la génesis de su ensayo que reivindica el aporte de las mujeres en la victoria soviética sobre las tropas alemanas. El libro estuvo prohibido durante cinco años debido a la mirada crítica sobre la ex Unión Soviética y la conducción de la guerra por Joseph Stalin. Penguin Random House también publicará en noviembre "Voces de Chernobil", un ensayo de Alexievich sobre la tragedia humana que originó la explosión de esa central nuclear ucraniana, de la que la editorial ya ofrece un versión digital. Posteriormente, la editorial publicará, con el sello Debate para América Latina, "Los chicos de latón" y "Los últimos testigos", este último título previsto para 2017.

Dejá tu comentario