Noche de miércoles para el futuro de Unión-PRO

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Más de 200 dirigentes del PRO bonaerense liderados por Jorge Macri y Néstor Grindetti hicieron catarsis el miércoles por la noche en el Hotel Cambremon del microcentro. La histeria desatada por el principio de acuerdo entre Francisco de Narváez y Ricardo Alfonsín generó alarma en el macrismo de la provincia de Buenos Aires donde legisladores nacionales, locales, concejales y candidatos a intendente temen que esa sociedad sepulte sus chances de llegar a algún puesto de poder.

Mientras se desarrollaba esa cumbre, el jefe de los diputados del PRO en el Congreso, Federico Pinedo, mantenía otra discreta reunión con Felipe Solá, quien aspira a absorber al macrismo detrás de su candidatura presidencial y vaciar así la estrategia del dúo Alfonsín-De Narváez en el principal distrito electoral del país. Fue el segundo encuentro reservado de la semana: el domingo pasado el operador macrista Emilio Monzó ya se había entrevistado con el exgobernador bonaerense.

El plenario del PRO bonaerense celebrado en la calle Suipacha al 30 de la Capital Federal, Macri primo pidió a su tropa prudencia y pragmatismo a la hora de negociar acuerdos. Pero el rechazo a subsumir el partido detrás una candidatura presidencial de Alfonsín detonó en la planta baja del hotel. «No podemos esperar a que nos llamen, estar a la defensiva, hay que empezar a construir una propuesta propia más allá de los planes de los demás», fue la arenga de Julio Garro, un legislador del PRO filoperonista que aparece como el principal candidato a intendente de La Plata. El caso de Garro refleja la dificultad del armado que impulsa De Narváez junto a Alfonsín. El diputado empresario de Unión-PRO negocia con la UCR cargos y armados de listas en la provincia y, puntualmente en La Plata, alienta la candidatura de Gonzalo Atanasof, quien aparece en las encuestas por debajo de este legislador macrista.

En el encuentro, desarrollado en el Salón Versailles de la planta baja del hotel, estuvo el bloque macrista de la Legislatura, con presencia casi completa, y también participaron los diputados nacionales Soledad Martínez, Gladys González y Christian Gribaudo. Después de los discursos de Macri primo y de Grindetti, ministro de Economía porteño, el micrófono empezó a circular entre los asistentes con fuertes exhortaciones a mantener la identidad partidaria y evitar acuerdo con el radicalismo que desvirtúen el puente natural con los socios del peronismo disidente y duhaldista.

Ahora Jorge Macri pendula entre inmolarse como candidato a gobernador del PRO en Buenos Aires o refugiarse en una más segura postulación a intendente de Vicente López. Más complicado es el escenario para Grindetti, quien emprendería la aventura por la intendencia de Lanús. El macrismo bonaerense sigue con atención la campaña presidencial de Eduardo Duhalde pero espera también a Sergio Massa, quien necesitado de socios bonaerenses se alista en la interna del PJ contra Daniel Scioli.

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