Obama cosechó poco tras la Convención Demócrata

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Washington - Barack Oba- ma mejoró ligeramente su intención de voto como efecto de la Convención Demócrata que cerró el jueves por la noche, aunque la ventaja de entre 2 y 3 puntos sobre su rival, Mitt Romney, que señalan varias encuestas, mantiene la incertidumbre de cara a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre.

Según un sondeo de la firma Rasmussen, Obama se llevaría el 46% de los votos, frente al 44% de Romney, con lo que habría aumentado dos puntos. Mientras, en una encuesta de Gallup, el actual presidente demócrata mejoró tres puntos, hasta el 48%, frente al 45% del candidato republicano. Ipsos, por su lado, le otorgó dos puntos al demócrata candidato a la reelección.

Estos sondeos y otros fueron realizados en su mayoría antes del discurso de Obama ante la Convención Nacional Demócrata, por lo que expertos consideran que el presidente podría obtener una mejor puntuación en las próximas muestras.

El conservador, que no logró mover el amperímetro en la Convención Republicana, celebrada la semana anterior, ha virado hacia posturas duras para satisfacer a sectores ultraconservadores, que lograron aprobar una plataforma que aleja al candidato de indecisos moderados.

Uno de los objetivos centrales al que apuntan los sectores extremistas, agrupados sobre todo en el movimiento Tea Party, es la derogación de la reforma sanitaria, una ley muy cara a Obama que obliga a la contratación de un seguro de salud, muchas veces a cargo

de los empleadores, y que impone límites a algunas prácticas de las empresas prepagas denunciadas como abusivas.

Ayer, Romney, que implementó una reforma similar cuando fue gobernador de Massachusetts, se desmarcó un poco de la promesa de anular la ley sanitaria. En el programa de la cadena NBC «Meet the Press», Romney dijo: «No me desharé de todas las partes de la reforma sanitaria». En particular, dijo que no derogará la obligación de que las compañías aseguradoras cubran condiciones preexistentes y que forzará «al mercado» a aceptar clientes más allá de su edad. No obstante, Romney insistió en que aplicará fuertes recortes a los gastos estatales para contener los desorbitados déficit y deuda públicos.

Los republicanos atacan a Obama por agregar más de cinco billones de dólares a la deuda pública desde que asumió en 2009. La cifra estaba en 10,6 billones de dólares cuando ingresó a la Casa Blanca, pero con la implementación de un plan de estímulo económico, enfocado en superar la depresión, la deuda se disparó, frustrando el compromiso presidencial de llevarlo a la mitad para 2012.

A ello se refirió ayer Obama en diálogo con la cadena CBS. «Si volvemos a los niveles impositivos para la gente que gana más de 250.000 dólares al año, si volvemos a las tasas que teníamos bajo Bill Clinton, podemos cerrar el déficit, estabilizar la economía, mantener bajas las tasas a las familias de clase media, dar la certidumbre que pienso que todos nosotros estamos buscando», se comprometió Obama.

Dijo además que el problema con el plan de Romney «es la matemática, o la aritmética que, como dijo el presidente (Bill) Clinton, no da la suma», en referencia al último discurso del exmandatario ante la Convención Nacional Demócrata. Clinton dijo en la Convención Demócrata que el plan de los republicanos de recortar cinco billones de dólares significará que «ellos herirán a la clase media y a los pobres», mientras rebajarán impuestos a los ricos.

Agencias DPA, EFE y AFP,

y Ámbito Financiero

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