25 de marzo 2011 - 00:00

Obama presionó y la OTAN aceptó comandar la ofensiva en Libia

Rebeldes libios se ponen a cubierto del fuego gadafista cerca de Ajdabiya, en el este del país. La coalición occidental asegura que el tirano sigue atacando a la población civil e incumpliendo la Resolución 1.973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Rebeldes libios se ponen a cubierto del fuego gadafista cerca de Ajdabiya, en el este del país. La coalición occidental asegura que el tirano sigue atacando a la población civil e incumpliendo la Resolución 1.973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Bruselas y Washington - La presión de Estados Unidos para ceder el mando del operativo Odisea del Amanecer este mismo fin de semana surtió efecto. Los países de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) alcanzaron ayer un principio de acuerdo que establece que la Alianza asumirá el mando militar de las operaciones en Libia, aunque aún se negocia la modalidad de su control político, según una fórmula que se definirá el martes en Londres.

El canciller turco, Ahmet Davutoglu -cuyo país habría puesto los últimos obstáculos en la tratativa planteada desde el lunes en Bruselas- fue el primero en anunciar el acuerdo, al indicar que fue logrado en una teleconferencia en la que participaron sus pares de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.

Sucesivamente, fuentes de la OTAN y del Departamento de Estado norteamericano confirmaron que el control de las operaciones militares en Libia pasará bajo el mando de la Alianza «en pocos días».

«Hemos decidido implementar la zona de prohibición de sobrevuelo en Libia», afirmó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, tras una reunión de embajadores de los 28 países miembros en Bruselas. «Actuamos en el marco de un gran esfuerzo internacional con el fin de proteger a los civiles del régimen de Gadafi», precisó.

Por su parte, fuentes diplomáticas de Francia -país que hasta el miércoles se había opuesto a la entrega del control a la OTAN-, citadas por la prensa de París, indicaron que «todos los elementos del acuerdo están sobre la mesa» y en cuanto la cumbre de Londres «defina el marco político», EE.UU. podrá entregar a la Alianza el control total de las operaciones.

El objetivo del Gobierno de Nicolas Sarkozy es que el mando completo no esté en manos de la OTAN sino en los despachos políticos de los líderes de Europa y de los aliados del mundo árabe que apoyan la operación. Y es que según explicaba esta semana el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, nadie desea en esa zona del mundo que sea un general de la OTAN, o la alianza como bloque, el que tenga un papel preponderante «de comando» general en el operativo.

En la otra vereda, voces de la Cancillería italiana, a su vez, expresaron su «satisfacción» por el acuerdo, al subrayar que «era exactamente lo que Italia pedía», aunque acotaron que «se trata de un acuerdo preliminar».

Según indicaron diplomáticos en Bruselas, el compromiso definido ayer prevé que para la intervención militar internacional en Libia se siga el modelo de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF) en Afganistán, como mencionó ayer el premier holandés, Mark Rutte.

Intervención

«Si otros países están implicados en las operaciones militares, se podría prever una suerte de estructura sobre el modelo de la ISAF, donde tenemos los 28 países de la OTAN pero también otros 22 asociados, entre los cuales Jordania y los Emiratos Árabes Unidos», dijo Rutte.

En un discurso ante la Asamblea Nacional francesa, el canciller Alain Juppé subrayó que junto a su homólogo británico, William Hague, decidieron «invitar el martes próximo en Londres a un grupo de contacto compuesto por el conjunto de países que participan en la operación, más la Unión Africana, la Liga Árabe y todo país europeo que quiera asociarse a la iniciativa».

Según fuentes diplomáticas citadas ayer por la prensa francesa, en el Reino Unido se deberían llevar a cabo de hecho dos reuniones: una de los países que participan directamente en las operaciones militares en los cielos de Libia y otra, más estrictamente política, en la que participarán representantes europeos, árabes y africanos. El Gobierno estadounidense ya anunció que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, viajará a la capital británica el martes próximo, para participar en estos encuentros.

Mientras tanto, ayer se conocieron fragmentos del texto de la propuesta de la OTAN. Según este documento, los países que quieren seguir adelante con los ataques aéreos -o sea, en primer lugar, Francia- deberían encargarse de la llamada «zona de exclusión aérea extendida» (no fly zone plus), en la que es posible que sea necesario atacar también las fuerzas terrestres fieles a Muamar Gadafi.

La misma propuesta prevé que los demás países, que no quieren participar en ataques aéreos, deberían asumir la responsabilidad de hacer respetar sólo la zona de exclusión aérea, con misiones de control y baterías de defensa antiaérea.

Agencias ANSA, DPA,

EFE, AFP y Reuters

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