2 de mayo 2018 - 22:40

Obstruir al PJ, el desafío para el oficialismo y Cambiemos

El peronismo viene de triunfar en las parlamentarias de 2017 y en los comicios de Villa Regina de hace dos semanas. A la Casa Rosada no le conviene esmerilar al gobernador, de sello provincial.

Martín Soria y Alberto Weretilnek
Martín Soria y Alberto Weretilnek
Las definiciones 2019 se aceleran en Río Negro y tanto el oficialismo del gobernador Alberto Weretilneck como el peronismo empiezan a perfilar sus armados electorales para el año próximo, en un juego donde Cambiemos evaluará su posición con una máxima: obstruirle el camino al PJ, mejor parado como oposición que la alianza macrista.

El sello Juntos Somos Río Negro (JSRN) que lidera el mandatario ya tiene su primera gran definición: Weretilneck no forzará una lectura de la Constitución provincial para volver a presentarse.

En 2011 integró la fórmula como vice de Carlos Soria, asesinado a menos de un mes de asumir, pero la Carta Magna local no discrimina entre gobernador y vice, con lo cual éste es su segundo mandato y en diciembre de 2019 dejará su cargo.

Aunque podría haber peleado una interpretación, desistió y abrió el juego para que surjan candidatos.

JSRN también descartó una alianza con Cambiemos. El sello que responde al Gobierno nacional tiene baja potencialidad en Río Negro y el oficialismo juega con el tablero que maneja la Casa Rosada.

Ante una amenaza del PJ, el Gobierno nacional optará por no debilitar al partido de Weretilneck. Esmerilar al gobernador podría tener un resultado: pintar una provincia con los colores justicialistas. Y el enemigo a vencer tanto del macrismo como de JSRN es el mismo.

Ante ese escenario, en JSRN invitaron a que en tal caso los dirigentes de Cambiemos se sumen al sello provincial, pero cerraron la posibilidad de ensamblarse en una boleta amarilla. La estrategia se completará con desdoblar los comicios para no nacionalizar la elección como ocurrió en las últimas legislativas, cuando JSRN terminó tercero y desistiendo de las generales.

"La polarización es imposible de frenar. En octubre hubo rionegrinos que dijeron que votaron a Cristina, que era candidata por Buenos Aires. O que buscaban la boleta de Macri. Por eso tenemos que separar la elección", dijeron a este medio desde despachos provinciales.

Por JSRN ya pican en punta dos candidatos: el actual vice Pedro Pesatti y el jefe de bloque del partido en la Legislatura, Alejandro Palmieri. Este último es el preferido de Weretilneck, pero no está convencido de tomar la posta.

También expresó sus deseos de encabezar la fórmula Mónica Silva, la ministra de Educación. Y no se anotó aún Gustavo Gennuso, el intendente de Bariloche, que ve caer su imagen en el municipio por la polémica prórroga de contrato de concesión del Cerro Catedral.

La voluntad de Weretilneck como titular del partido será clave en el proceso. "El gran elector", dicen en la provincia.

El peronismo, por su parte, viene de ganar las últimas legislativas y las elecciones municipales de Villa Regina de hace dos semanas. Pero, en espejo con la situación nacional, mantiene sus internas en el plano local.

Si bien el dirigente con más protagonismo y con intenciones de ir por la gobernación es Martín Soria, jefe del PJ e intendente de General Roca, ya asomaron fisuras.

La semana pasada anunció sus ganas de disputar internas la senadora nacional Silvina García Larraburu, que en el Congreso saltó al bloque kirchnerista y abandonó a Miguel Pichetto, otro de los jugadores pesados del PJ de Río Negro.

Este último volvió a mostrarse en la provincia para reimpulsar la central nuclear de Sierra Grande -localidad de la que es oriundo- y para cuestionar la alianza entre Soria y Magdalena Odarda, senadora nacional ex ARI y de buena imagen en la provincia.

Pichetto no le perdona a Odarda que haya apoyado en 2015, con una lista colectora, la reelección del radical José Luis Foulkes como intendente de Viedma, quien terminó venciendo a Juan Manuel Pichetto, hijo del senador peronista.

Ahora, ante los elogios mutuos y las fotos Soria-Odarda, Pichetto padre salió a poner límites y "recordar" que la senadora fue oposición al PJ.

Cambiemos está en una situación expectante. Si bien la intención nacional es sumar gobernaciones, en este caso, restarle votos a JSRN puede despejarle el camino al peronismo, situación indeseada para la Casa Rosada.

Entre quienes aparecen con chances: el diputado nacional del PRO Sergio Wisky y el intendente de Cipolletti, Aníbal Tortoriello.

Dejá tu comentario