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Obstruir al PJ, el desafío para el oficialismo y Cambiemos
El peronismo viene de triunfar en las parlamentarias de 2017 y en los comicios de Villa Regina de hace dos semanas. A la Casa Rosada no le conviene esmerilar al gobernador, de sello provincial.
Martín Soria y Alberto Weretilnek
Ante ese escenario, en JSRN invitaron a que en tal caso los dirigentes de Cambiemos se sumen al sello provincial, pero cerraron la posibilidad de ensamblarse en una boleta amarilla. La estrategia se completará con desdoblar los comicios para no nacionalizar la elección como ocurrió en las últimas legislativas, cuando JSRN terminó tercero y desistiendo de las generales.
"La polarización es imposible de frenar. En octubre hubo rionegrinos que dijeron que votaron a Cristina, que era candidata por Buenos Aires. O que buscaban la boleta de Macri. Por eso tenemos que separar la elección", dijeron a este medio desde despachos provinciales.
Por JSRN ya pican en punta dos candidatos: el actual vice Pedro Pesatti y el jefe de bloque del partido en la Legislatura, Alejandro Palmieri. Este último es el preferido de Weretilneck, pero no está convencido de tomar la posta.
También expresó sus deseos de encabezar la fórmula Mónica Silva, la ministra de Educación. Y no se anotó aún Gustavo Gennuso, el intendente de Bariloche, que ve caer su imagen en el municipio por la polémica prórroga de contrato de concesión del Cerro Catedral.
La voluntad de Weretilneck como titular del partido será clave en el proceso. "El gran elector", dicen en la provincia.
El peronismo, por su parte, viene de ganar las últimas legislativas y las elecciones municipales de Villa Regina de hace dos semanas. Pero, en espejo con la situación nacional, mantiene sus internas en el plano local.
Si bien el dirigente con más protagonismo y con intenciones de ir por la gobernación es Martín Soria, jefe del PJ e intendente de General Roca, ya asomaron fisuras.
La semana pasada anunció sus ganas de disputar internas la senadora nacional Silvina García Larraburu, que en el Congreso saltó al bloque kirchnerista y abandonó a Miguel Pichetto, otro de los jugadores pesados del PJ de Río Negro.
Este último volvió a mostrarse en la provincia para reimpulsar la central nuclear de Sierra Grande -localidad de la que es oriundo- y para cuestionar la alianza entre Soria y Magdalena Odarda, senadora nacional ex ARI y de buena imagen en la provincia.
Pichetto no le perdona a Odarda que haya apoyado en 2015, con una lista colectora, la reelección del radical José Luis Foulkes como intendente de Viedma, quien terminó venciendo a Juan Manuel Pichetto, hijo del senador peronista.
Ahora, ante los elogios mutuos y las fotos Soria-Odarda, Pichetto padre salió a poner límites y "recordar" que la senadora fue oposición al PJ.
Cambiemos está en una situación expectante. Si bien la intención nacional es sumar gobernaciones, en este caso, restarle votos a JSRN puede despejarle el camino al peronismo, situación indeseada para la Casa Rosada.
Entre quienes aparecen con chances: el diputado nacional del PRO Sergio Wisky y el intendente de Cipolletti, Aníbal Tortoriello.


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